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Opinión | LA NEWSLETTER DEL DIRECTOR

La injerencia viene de lejos

La utilización de las redes sociales con motivos espurios es una realidad desde hace muchos años y España ha sido uno de los países en sufrirla

Inna Afinogenova y Pablo Iglesias, en un programa de Canal Red.

Inna Afinogenova y Pablo Iglesias, en un programa de Canal Red.

A apenas unas horas de que Donald Trump inaugure en EEUU lo que algunos ya han bautizado como la era tecnolibertaria y regrese a la Casa Blanca de la mano de los gurús de Silicon Valley y con menos frenos a sus intenciones que en su Presidencia anterior, con un poder casi absoluto que pondrá a prueba la democracia del país más poderoso del mundo, conviene recordar que la utilización de las redes sociales con motivos espurios ha sido una realidad en los últimos años que ha sufrido también España.

El excelente trabajo de Marc Marginedas que hoy publica EL PERIÓDICO DE ESPAÑA y el resto de diarios de Prensa Ibérica revela cómo la web de Russia Today (RT) en español, financiada por el Kremlin y vetada por la UE al inicio de la invasión rusa de Ucrania por su carácter propagandístico, azuzó la violencia y la polarización en un momento crítico para España como lo fue el desafío independentista de 2017. Al frente de esta operación de desestabilización estaba Inna Afinogenova, colaboradora habitual de los medios de comunicación de Pablo Iglesias, exlíder de Podemos y exvicepresidente del Gobierno.

Se utilizaron 'bots' o cuentas automatizadas para impulsar la presencia en las redes sociales de informaciones de RT manipuladas para distorsionar el debate político en España sobre el 'procés', llegando a tener un alcance incluso mayor que medios españoles más consolidados: 1,3 millones de interacciones entre el 1 de septiembre y el 29 de octubre de 2017.

En el Congreso, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, negó la existencia de una "trama rusa" de apoyo al independentismo catalán, al igual que han hecho los tribunales de justicia, pero sí admitió que desde "redes sociales, televisiones gubernamentales rusas y webs de origen progubernamental" se intentó "debilitar" a España y al conjunto de Europa.

Los intentos de manipular a la sociedad no son nuevos, como queda aquí demostrado, ni provienen de una única ideología, aunque sí tienen los mismos objetivos: polarizar, desestabilizar y obtener rédito político.