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Opinión | MIEL, LIMÓN & VINAGRE

Marian Navarcorena

Isabel Perelló, la diosa de la Justicia es mujer

A la nueva presidenta del CGPJ se la ha descrito como difícil de manipular, con los pies en la tierra e independiente, facultades todas ellas bienvenidas para su nuevo cargo

Isabel Perelló, presidenta del CGPJ.

Isabel Perelló, presidenta del CGPJ. / EPE

Hablemos de Justicia, con mayúsculas. De ese principio moral equivalente a rectitud, imparcialidad, equidad, neutralidad, ecuanimidad, objetividad, honradez o razón, según la Real Academia Española (RAE). Ya el escritor Víctor Hugo mencionaba que "ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo", sobre todo en un mundo desigual, donde la crueldad emana de las guerras y la violencia, de todo tipo, mantiene engrasada la maquinaria informativa diaria.

Y hablemos de Mujeres, también con mayúsculas. De lo que supone contar con Isabel Perelló Doménech (Sabadell, 1958) como máxima autoridad de la cúpula judicial española tras su reciente elección como nueva presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo. No solo porque es la primera mujer en conquistarlo, sino porque la igualdad es la base de una sociedad más justa.

A lo largo de la historia, la Justicia se ha vinculado con diosas femeninas. Maat, hija de Ra en la mitología egipcia. Temis y Dike, en la griega. Iustitia en la Antigua Roma. Y se le ha dado forma de mujer, portando una balanza y una espada y con los ojos vendados. Ahora bien, si bajamos al mundo terrenal, la historia es muy otra.

"Recibo el nombramiento como un reconocimiento a todas las mujeres que trabajan en la Administración de Justicia. Nací en una España en la que las mujeres no podían acceder a la carrera judicial. Ahora lo logra el 80%. Pero tuvimos que esperar al siglo XXI para llegar al Tribunal Supremo. Hay mucho camino que recorrer, porque las mujeres siguen siendo minoría en los altos cargos judiciales", lamentaba Perelló en su primer discurso.

A pocos de los presentes les debió de extrañar el mensaje feminista lanzado por esta magistrada, cuya vida personal es tan anónima que rebuscando solo se encuentra una mínima referencia a dos hijos, pero tan mínima que ni siquiera se puede tener por cierta, al igual que su estado de divorciada. Por contra, su faceta profesional y su preparación no ha lugar a dudas. Se la ha descrito como difícil de manipular, con los pies en la tierra e independiente. Facultades todas ellas bienvenidas para su nuevo cargo.

Lo son también sus actuaciones en pro de la igualdad. Como la firma, hace una década, en contra del entonces presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, por usar un lenguaje sexista al arrancar su mandato con una misiva dirigida a sus "queridos compañeros". Entre las rubricantes aparecía también la actual ministra de Defensa, Margarita Robles, cercana, aseguran, a Perelló. Ambas pertenecen a la Asociación Progresista de Juezas y Jueces para la Democracia.

Pero el "hecho histórico", como ella misma calificó su nombramiento, de que una mujer haya sido elegida para dirigir por primera vez el gobierno de los jueces en España (en un momento complicado para la judicatura, con tensas relaciones con el Ejecutivo) esconde una palpable desigualdad de género a la vez que evidencia una evolución positiva de la sociedad.

La llegada de Perelló es un gran paso contra esa invisibilidad. Una magistrada de larga trayectoria profesional desde que en 1985 ingresara en la carrera judicial y ocupara diferentes destinos. Especialista de lo contencioso-administrativo desde 1991, pasó por la Audiencia Nacional (1993-1994 y 2001-2009) y el Tribunal Constitucional como letrada (1994-2001). Y desde 2009, asignada al Supremo, a la Sala Tercera, donde se ocupan de asuntos económicos, como la supervisión de organismos reguladores (Comisión Nacional del Mercado de Valores, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia o el Banco de España).

Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado, criticaba en la presentación de su libro Nosotras. El feminismo en la democracia (Planeta) la carga que soportan las mujeres solo por serlo: "El patriarcado nos quiso prostitutas, brujas y santas, y ahora tengo la sensación de que nos quieren locas por pretender tener tres hijos y ser jefa en el trabajo".

Haciendo una rápida búsqueda en Google para saber qué define a las mujeres en la actualidad aparece que "son ejemplo de dedicación, fuerza, inteligencia y responsabilidad, lo que se refleja en su capacidad para superar las adversidades que se le impone en esta sociedad, tan desigual y definida en su contra". Si le sumamos las cuatro características que, según Sócrates, corresponden al y a la juez, como son: escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente… Más que de locas, esto va de diosas.