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Opinión | LA PALABRA DE LOS NÚMEROS

¿Va bien el empleo?

La hostelería y el comercio, motores de la creación de empleo en junio

La hostelería y el comercio, motores de la creación de empleo en junio / Ferran Nadeu

Esta semana hemos conocido los datos de afiliación a la Seguridad Social y se cierra un buen trimestre y un buen semestre en lo que a creación de empleo se refiere. En el primer semestre de este año se crearon unos 325.000 empleos, próximo al 3,5% de crecimiento anualizado, sin duda una excelente noticia para un país que aún tiene una elevada tasa de paro, especialmente juvenil.

No obstante, en junio se crearon 71.000 empleos que es menos de la mitad de los que se creaban en febrero y marzo y, por lo tanto, el empleo se está desacelerando. Además en el último año el empleo público había caído pero en junio se crearon 13.000 empleos en el estado, uno de cada tres empleos creados, por lo que la desaceleración se concentra en el sector privado y es muy intensa.

Por sectores, todo el empleo se crea en servicios mientras que en construcción e industria el empleo prácticamente se ha estancado. El empleo en educación en el primer semestre de este año creció un 12% y después también destaca el sector digital que se está viendo muy beneficiado por los fondos Next Generation y seguirá pasando en los próximos tres años al menos. El turismo y la hostelería crecen al 4% anual y es uno de los sectores más dinámicos en creación de empleo.

España desde que liberalizó su economía en 1959 ha demostrado siempre ser muy agradecida y con alto potencial de empleo, el problema es que en las recesiones también hay una elevada capacidad de destrucción de empleo y el debate debe centrarse en la productividad, en los salarios y en la precariedad en el empleo. El cambio de contrato temporal a fijo discontinuo mejora las condiciones de los trabajadores pero no elimina la precariedad, la volatilidad del empleo cuando llegue la recesión y no da incentivos a las empresas para formar al trabajador y mejorar el capital humano, la productividad y los salarios. Por lo tanto, la enésima reforma laboral que ha aprobado este Gobierno no cambiará significativamente la dinámica de nuestro mercado de trabajo desde los años ochenta.

El Gobierno ha reconocido en su informe de estabilidad presupuestaria que envió a Bruselas en abril que la productividad no crece y no crecerá significativamente en el horizonte de previsión de los próximos tres años. En su informe de España 2050, este Gobierno hizo un excelente diagnóstico del problema de crecimiento de productividad que apenas ha aumentado desde el año 2000, lo mismo que los salarios reales descontada la inflación, y proponían muchas medidas para revertirlo.

Lamentablemente la debilidad del Gobierno no le permite aprobar presupuestos en el Congreso ni leyes que podrían ayudar a mejorar la productividad y los salarios y muchos de sus decretos, especialmente en materia laboral, van en contra de las recomendaciones de su informe España 2050 y lejos de proteger a los trabajadores como es su intención les acaban perjudicando a medio plazo al reducir los incentivos a la inversión, la innovación y el desarrollo tecnológico que es lo único que nos sacará de la trampa de la renta media en la que España está atrapada desde hace 25 años.