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ASUNTOS PROPIOS
Núria Navarro

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Periodista

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Carlos Briones, astrobiólogo: "Sin virus, nuestro cerebro no sería tan grande"

El investigador del CSIC, autor del libro 'A bordo de tu curiosidad', ha sido premiado como el mejor divulgador científico español de 2024

El telescopio James Webb permite a investigadores "asomarse" al agujero negro más distante

Detectada gripe aviar en aves de parques de Nueva York

Carlos Briones, bioquímico y divulgador científico.

Carlos Briones, bioquímico y divulgador científico. / JORDI OTIX

El astrobiólogo (y poeta) burgalés Carlos Briones ha ganado el Premio de la Confederación de Sociedades Científicas de España a la Difusión de la Ciencia 2024. O sea, que además de estudiar el origen, evolución y la posible distribución de la vida en el universo, es el que mejor nos lo explica. En su último libro, 'A bordo de tu curiosidad' (Crítica), defiende la importancia de cultivar el espíritu crítico.

Su espíritu crítico le ha llevado lejos. Quiere que la RAE cambie la definición de 'vida'.

No es una definición satisfactoria desde el punto de vista científico. Después de los últimos avances de la biología molecular, 'vida' es un sistema químico capaz de autorreproducirse y evolucionar. Una bacteria es un ser vivo.

¿Qué no lo es?

Aunque es un tema que aún se discute, una línea de interfase entre lo vivo y lo no vivo son los virus. Cuando no tienen una célula a la que infectar, se acaban comportando como un agregado de moléculas que se rompe.

"El virus de la gripe aviar tiene una mortalidad de más del 40%. La del covid fue del 3%"

El que se comporta de forma preocupante es el de la gripe aviar.

El virus de la gripe aviar (H5N1) está infectando cada vez a más mamíferos. Se ha encontrado en vacas lecheras de EEUU, en pingüinos de la Antártida y se han dado casos en humanos. Tiene una mortalidad de más del 40% (la el covid fue del 3%). Nuestros controles veterinarios son excelentes, pero hay países que no se pueden permitir el lujo de tener virólogos y epidemiólogos.

Sin embargo, dice que los virus no son solo villanos.

Más de la mitad de nuestro genoma no es de Homo sapiens. Está formado por fragmentos de otros organismos –bacterias, hongos, arqueas– que llegaron a través de los virus y nos hicieron como somos.

Un ejemplo, por favor.

Hace unos 170 millones de años, los mamíferos alimentaban a sus crías por mamas, pero ponían huevos (aún es así en los ornitorrincos y los equidnas). La infección por un retrovirus –parecido al del sida– transformó una de las membranas del huevo en una de las capas de la placenta. Permitió un tiempo de gestación mucho más largo. Sin virus, nuestro cerebro no sería tan grande. Debemos ser más humildes.

"Más de la mitad de nuestro genoma no es de Homo sapiens. Somos una suma de microorganismos distintos"

Un zasca al ego.

Copérnico nos sacó del centro del universo; Darwin, del centro de la biología, y los datos genómicos y microbiológicos nos dicen que somos una suma de microorganismos distintos.

Y en breve la IA nos despojará del último cetro.

Se está externalizando la inteligencia. Yo estoy a favor de una IA respetuosa con los derechos y libertades de las personas, pero me preocupan los derechos de autor y las 'deepfakes'. Por eso es fundamental el espíritu crítico.

La emoción moviliza más que la razón.

Llevamos poco tiempo siendo racionales. La racionalidad pudo partir de la fabricación consciente de instrumentos hace dos millones y medio de años, pero no la alcanzamos plenamente hasta el Renacimiento.

Tiene una cruzada contra las pseudociencias.

Ponen en peligro nuestra vida. En 2018, fui con mi hijo a un centro de salud público con una infección de garganta y la doctora recetó homeopatía. "¿Seguro?", pregunté. "Sí". Me quedé con la receta, puse una denuncia y subí un hilo de Twitter que levantó una gran polvareda. Yo solo quería alertar.

"El 95% de las personas no nacieron bajo el signo zodiacal que creen"

También carga contra la astrología.

Desde que los astrólogos de la Babilonia de Nabucodonosor II dividieron el cielo en 12 sectores iguales, de 30 grados y les asignaron la constelación que les tocaba, se ha desplazado el ángulo del eje de rotación de la Tierra (precesión), moviendo las fechas en las que deberían comenzar todos los signos. El 95% de las personas no nacieron bajo el signo que creen. 

""No hay ninguna prueba de que exista vida fuera de la Tierra. De momento estamos solos en el universo"

¿En qué se puede creer?

En las capacidades de nuestro cerebro, que nos permite cambiar el mundo para bien. Cuando hemos analizado los genomas, hemos visto que es falso que haya razas. Unos poquísimos genes marcan la tonalidad de piel y con eso se ha construido el discurso xenófobo. Todos los machismos, integrismos y fanatismos se pueden desmontar de forma racional.

Dicho esto, ¿hay vida allá fuera?

Cero, cero, cero. No hay ninguna prueba de que exista vida fuera de la Tierra. De momento estamos solos en el universo. Un científico norteamericano se mostró partidario de que unas formas encontradas en un meteorito caído de Marte, el ALH 84001, eran bacterias, pero las propuestas extraordinarias requieren pruebas extraordinarias.

"Cuando hemos analizado los genomas, vemos que es falso que haya razas"

¿No le frustra tanta espera?

Trabajo mucho en biología molecular en ambientes extremos de la Tierra, como el río Tinto, donde en principio no puede haber vida, pero a unos 600 metros de profundidad hay comunidades de bacterias viviendo felices, sin luz, sin oxígeno. Hay filamentos de algas y hongos. Las conclusiones podrían servir para el estudio de la adaptación fuera del planeta y de la vida exterior.

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