Opinión |
Investidura

Feijóo dice ser de fiar

De una investidura que se sabe fracasada no se puede salir demasiado bien a la corta. A la larga es otra cosa

Alberto Nuñez Feijóo  durante el primer pleno y debate de investidura del candidato Feijóo , en el Congreso de los Diputados

Alberto Nuñez Feijóo durante el primer pleno y debate de investidura del candidato Feijóo , en el Congreso de los Diputados / David Castro

Álex Sàlmon

Álex Sàlmon

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No era fácil encontrar una idea sencilla y ciudadana que pudiera llegar a los votantes del PP y del PSOE. El debate de investidura llegaba cargado de planteamientos preconcebidos que iban a la contra del candidato Feijóo. Sin embargo, el popular encontró algo de lo que intentó sacar petróleo: "Hablemos claro de la oferta de Puigdemont. A los dos nos ha ofrecido lo mismo. Pero yo no alcanzo a pagar el precio para serlo".

La frase tiene sus peligros. Primero, puede ser verdad o mentira, pero sitúa al presidente del PP al nivel de Pedro Sánchez. Como diciendo: "Yo también podría, pero no". Segundo, ante la posibilidad de caer en la tentación, Feijóo muestra su fortaleza, algo muy valorado entre la bancada popular. Imagino la ascensión de la ceja de Cayetana Álvarez de Toledo al oír "nos ha ofrecido". "¿Cómo?", debió exclamar.

De una investidura que se sabe fracasada no se puede salir demasiado bien a la corta. A la larga es otra cosa. Se trata de consolidar la imagen y ser fiable, expresión que utilizó en más de una ocasión. Es el punto débil del candidato Sánchez. Feijóo dice que es fiable frente a Pedro Sánchez. Y no hay que ir demasiado lejos en la hemeroteca para encontrar algunas declaraciones que deberían ruborizar al socialista. Bueno, ya me entienden, porque Pedro Sánchez no parece tener muchos problemas en reactualizar lo pasado.

El laberinto de la investidura tiene una complicada salida. Es fácil reconocer que, aunque la independencia es un imposible y la amnistía precisa de otro nombre, algo tendrá que hacer el Estado para que Catalunya supere el bloqueo de la pantalla. Y no porque transitemos por un momento de excitados en la calle –no se les encuentra–, sino porque es necesario encontrar una solución a la estructura de España. No parece que Feijóo la tenga. Y lo de Sánchez, lo dejamos para el siguiente capítulo. 

Pero fíjense. ERC hábilmente anunció que el documento sobre la amnistía ya estaba en las mesas y se encontraba en el momento técnico. Y Puigdemont desde Bélgica respondió que no sabía nada. Cuánto humo se ve en el horizonte.

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