Violencia de género Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Si tu novio te agrede...

Especialistas en violencia de género, en su trato diario con víctimas y agresores, dejan claro que los motivos personales no están detrás, sino la dominación, el control y el poder

3
Se lee en minutos
Una mujer participa en una concentración contra la violencia machista y los feminicidios.

Una mujer participa en una concentración contra la violencia machista y los feminicidios.

Estos días he recibido, de forma repetida, mensajes de madres y de padres de sus hijos sobre un mensaje en redes sociales. En él me comentaban que se decía: “Si tu novio te agrede, lo hace porque es tu novio y tiene motivos personales”. También me comentaban que se incidía en que, por ello, “después no se va a pegar a todas las vecinas del edificio por ser mujeres”, que el motivo no es el sexo sino asuntos personales y que el agravante, en esos casos, debe ser de parentesco. Como no es una idea muy original, sino recurrente de hace años, detallo algunas referencias que envié a estas madres y padres para afrontar este asunto con argumentos de especialistas y de la justicia.

-No hay motivos personales. Especialistas en violencia de género, en su trato diario con víctimas y agresores, dejan claro que los motivos personales no están detrás. Quien quiera saber más, recomiendo buscar los vídeos del psicólogo Jorge Freudenthal. Él sí es especialista y trabaja con maltratadores, a los que hace terapia tras ser condenados. Sabe lo que ellos dicen, en primera persona. Sus motivaciones para agredir. Y lo que hay detrás es dominación, control y poder. Por eso, Freudenthal aclara como psicólogo que se trata de una ideología, una forma de pensar. 

-¿Por qué no pega a todas las vecinas del edificio? Porque la que es de su propiedad, la que considera que es suya, eres tú, y no la vecina de enfrente. De la misma manera ocurre cuando se producen agresiones fuera del ámbito de pareja. Buscan poseer y dominar, tener el poder. Recuerdo cuando una víctima me contó una de sus mayores agresiones tras comprar fruta por orden de su marido. Un kilo de tomates. A la vuelta, él pesó la bolsa: 1.150 kg. A partir de ahí, empezó a llamarla inútil e inició una agresión verbal y física. Motivos personales de discusión en pareja es una cosa. Agredir para controlar, otra muy diferente. 

-El motivo sí es tu sexo. Por eso, teniendo también movidas personales con sus colegas varones, no los matan o agreden. Los psicólogos que hacen terapia con maltratadores fundamentan esta violencia en la diferencia de sexo y el sistema patriarcal que lo sustenta. Os remito de nuevo a los vídeos de Freudenthal. La propia ley de violencia de género indica que se “trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”. Es una constante esta referencia en los juicios a agresores. Hace unos días, la expareja de Romina Celeste asumió haberla matado por “considerarla inferior a él”. Situación que vulnera el artículo 15 de nuestra Constitución, en el “derecho de todos a la vida y a la integridad física y moral”. Las cifras de asesinatos machistas son el reflejo de ello.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un 'post' para publicar en la edición impresa y en la web

Noticias relacionadas

-Agravante de género. Quien mejor lo aclara es el Tribunal Supremo (565/2018). Indica que se puede aplicar el agravante de género y de parentesco a la misma vez, por su diferente fundamento. Por un lado, el agravante de parentesco del art. 23 se basa en el mayor reproche social de cometer un ilícito penal, cuando entre autor y víctima hay relaciones de afectividad o convivencia. Y, por otro, el art. 22.4 de agravante género, cuando “el autor ha cometido los hechos contra la víctima mujer por el mero hecho de serlo y con intención de dejar patente su sentimiento de superioridad frente a la misma; es decir, en aquellos casos en que se cometió el hecho por esa motivación, que atenta contra el principio constitucional de igualdad”. Por eso, se aclara que no es preciso que entre agresor y víctima haya una relación sentimental. Y que “no se exige una especial intención de humillar sino que sea fruto de una situación ya de por sí humillante” (591/2019).

En resumen, si tu novio te agrede es porque es un agresor y no un enfermo, como aclara Freudenthal. Si tu novio te agrede, no te sientas culpable. Si tu novio te agrede, avisa a tu entorno, llama al 016 o al 112 si es una emergencia y denuncia cuando te sientas fuerte. Y lo más importante para el primer paso: si tu novio te agrede, no hagas caso de cualquier tuit. Escucha y localiza a quienes saben, a especialistas, que serán quienes te salven.