Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Opinión | Ágora
Antoni Cañete

Antoni Cañete

Presidente de Pimec

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Unos presupuestos para la reactivación económica

Necesitamos unos nuevos presupuestos que velen por el fomento de la actividad económica, la reactivación y la recuperación social

Empleo: casi 100.000 puestos se quedarán sin cubrir por falta de graduados en FP

Empleo: casi 100.000 puestos se quedarán sin cubrir por falta de graduados en FP

El consenso, la concertación y el diálogo social son absolutamente imprescindibles para el progreso y el impulso de iniciativas proactivas que ayuden a resolver las necesidades latentes de la ciudadanía y, también, del tejido productivo del territorio. De esto sabemos, y mucho, los agentes sociales más representativos del país y por eso, hace pocos días, en el marco del Consell de Diàleg Social, hemos alcanzado un acuerdo sobre una serie de medidas de cara a los presupuestos de 2023, que marcarán un antes y un después en el diálogo social en Catalunya. Estamos ante un acuerdo que encara el futuro y sitúa nuestro espíritu proactivo, de colaboración y cooperación en la construcción de políticas públicas orientando el progreso del país en defensa de los intereses económicos y del avance social.

El acuerdo se orienta hacia la reactivación económica y la regeneración de nuestro tejido productivo con un conjunto de propuestas que pretenden garantizar la viabilidad de nuestras empresas y los puestos de trabajo, como son la garantía de la ejecución de los 680 millones de euros del Pacte Nacional per a la Indústria, y el compromiso de asegurar el horizonte 2025 de 3.270 millones que figuran en el mismo. Asimismo, queremos facilitar el inicio de las actividades empresariales y los trámites administrativos relacionados con la actividad económica, acelerando y asegurando el despliegue de la Oficina Empresarial y de la ley de la ventanilla única empresarial, una medida especialmente relevante para resolver los cuellos de botella en la tramitación de los expedientes de inicio de actividad en los que intervienen ámbitos administrativos de la Generalitat de Catalunya.

La predistribución de recursos para generar actividad garantiza puestos de trabajo, que es la mejor política social. Pero después necesitamos progresar en materia de formación profesional para garantizar el vínculo entre oferta y demanda en el mercado de trabajo. En las medidas acordadas hemos querido proyectar la mejora de todo lo que no se ha hecho bien en este ámbito. Desde la mejora de la información que se recibe desde el Departament d’ Educació para la concertación de las políticas en los nuevos espacios que se están desplegando, hasta la revisión de los mecanismos de matriculación y asignación de las plazas, o la mejora de la prospectiva.

En cuanto a las políticas activas de empleo, queremos poner de relieve la importancia de hacer más efectivo y eficaz el Servei Públic d'Ocupació de Catalunya para poder poner en marcha acciones que promuevan la orientación, intermediación y calificación de las personas trabajadoras, y que ayuden a remediar el paro estructural y los cambios en el tejido productivo ante la transición verde y la transición digital. Y destaca el compromiso de dotar de recursos al Consorci per a la Formació Contínua de Catalunya, para que se pueda asumir de forma íntegra la competencia de ejecución de formación bonificada o de demanda. Nos permitirá resolver un problema endémico de falta de eficacia que nos hacía perder la disponibilidad de al menos 70 millones de euros anuales.

Por último, cuando las personas no hayan encontrado trabajo, y cuando las medidas de formación y cualificación profesional no lo garanticen, también se han querido desplegar medidas sociales de especial relevancia. En este sentido, la mejora del Indicador de Renta de Suficiencia de Catalunya (IRSC) era un agravio histórico a resolver; una anomalía técnica que generaba distorsiones en el diseño del conjunto de políticas sociales. Esta mejora también se ha trazado conjuntamente con compromisos de que los previsibles ahorros o eficiencias que producirá el progresivo despliegue del Ingreso Mínimo Vital y la Renta Garantizada de Ciudadanía vayan orientados a mejorar los mecanismos de inclusión social e integración laboral para que las personas puedan empoderarse para transitar hacia el mercado de trabajo.

Necesitamos unos nuevos presupuestos que velen por el fomento de la actividad económica, la reactivación y la recuperación social, a través de unas propuestas que se trabajen de forma conjunta y con la mirada centrada en salir de la crisis inflacionaria, y aprovechar también las nuevas oportunidades que se presentan en la actual coyuntura. Apremiamos, por tanto, al Govern de la Generalitat, que es quien tiene la máxima responsabilidad, a gestar los consensos necesarios para que estos presupuestos salgan adelante, y a los grupos parlamentarios a hacerlo posible. Cada día que pasa sin nuevos presupuestos es una oportunidad perdida en cuanto a la capacidad de reactivarnos, de promover riqueza y garantizar trabajo de calidad a las personas de nuestro país. No hay prórrogas que valgan, a no ser que sea para certificar un contexto que no queremos: el del fracaso de la política.