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Municipales 2023: La batalla de la seguridad

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Un vehículo de la Policía Local de Sabadell.

Un vehículo de la Policía Local de Sabadell. / EL PERIÓDICO

Solo hace falta darse una vueta por algunas ciudades metropolitanas o adentrarse en esos espacios de vómito ciudadano al estilo 'forocoches' para detectar que la campaña electoral municipal girará entorno a la seguridad. Preocupa más la economía en tiempos de inflación, pero los ayuntamientos apenas tienen competencias perceptibles para los ciudadanos en ese ámbito. Solo este fin de semana observé una campaña de un municipio exhibiendo a su policía local y, apocos metros, otra de un partido de la oposición reclamando más policía. En este contexto, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) presentó recientemente el germen de un sistema metropolitano de seguridad que incluía como ejemplo una aplicación de móvil. Los sindicatos policiales consideran que este proyecto nace torcido porque vulnera las competencias de seguridad en manos de la Generalitat. Los Mossos reconocen que no han sido informados. El AMB aclara que se trata de "una propuesta para debatir políticamente". Cuando se ponen a hablar de seguridad, los partidos, especialmente de izquierdas, alternan un buenísmo descorazonador para los ciudadanos con una pose de sheriff del 'far west' que acaba resultando inquietante. Ni el PSC desde el AMB ni Esquerra desde Interior quieren dejar este debate en manos de Vox, del PP o del ala trumpista de Junts. Es inteligente, pero los atajos son malos consejeros.

No es nada probable que los problemas de seguridad que tiene el área de Barcelona se solucionen con más policía, ni que sea virtual a través de una futura aplicación en el móvil. Lo que ocurre es que las soluciones son complejas y poco explicables en una campaña electoral. Tienen que ver con la multirreincidencia (recientemente abordada en el Congreso), con la agilidad de la justicia (un sistema garantista necesita más medios) y con llenar algunas lagunas legales (como el tiempo que transcurre entre el permiso de residencia y el permiso de trabajo o la atención de los menores cuando dejan se estar tutelados). Pero eso no se explica tan fácilmente como el simplismo de los extremistas cuando dicen que hay que poner más policía para detener a todos los extranjeros o que no hay que expulsar a nadie porque todo el mundo es bueno. Como hemos en la última encuesta de Gesop, Vox planea sobre la polìtica en España y todo el mundo trata de protegerse. Pero eviten los atajos.