Artículo de Jordi Alberich Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

El pacto de rentas

Estamos ante una operación tan indispensable como sofisticada. Por ello, cuanto antes empecemos, mejor

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El pacto de rentas

EFE / Juanjo Martín (Efe)

La inflación no va a ser cuestión de cuatro días, como queríamos creer hasta fechas recientes. Llevamos meses que el alza de precios se sostiene a niveles muy elevados y, lo más preocupante, nada augura que pueda reducirse de manera significativa en un futuro inmediato. Ante ello, han saltado las alarmas y la demanda para un pacto de rentas se ha generalizado.

Para controlar el alza de precios, se debe actuar en diversos ámbitos, todos ellos interrelacionados; una intervención compleja que, en ningún caso, generará efectos inmediatos. Al margen de factores exógenos sobre los que poco o nada podemos influir, como los precios de materias primas y combustibles o los tipos de interés, hay otras medidas que sí dependen de nosotros. De manera destacada, un pacto de rentas.

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El pacto debería tener una visión amplia y desarrollarse acorde con el objetivo de controlar la inflación y, también, hacerlo de manera equitativa. Se trata de proteger, especialmente, la actividad productiva y atender a los colectivos más frágiles, sin olvidarse de los equilibrios macroeconómicos. Así, en primer lugar, debe alcanzarse un acuerdo para moderar los ingresos de trabajadores, empleados públicos y jubilados, así como las rentas del capital y los márgenes empresariales.

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A su vez, deben definirse con precisión políticas públicas orientadas a los más débiles como, entre otras, ayudas directas, bonificaciones al transporte o reducciones de IVA; y hacerlo desde un acuerdo político y social lo más amplio posible, evitando la sospecha de uso partidista de los recursos públicos. Y, finalmente, se puede actuar sobre la fiscalidad, vía deflación de los tipos de retención del IRPF; de no hacerlo, resulta que con el mismo salario de hace un año se dispone de un menor poder de compra y, sin embargo, se pagan los mismos impuestos. En resumen, estamos ante una operación tan indispensable como sofisticada. Por ello, cuanto antes empecemos, mejor.