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Clase de segundo de ESO del colegio Mare de Déu del Roser Fedac-Guissona, donde alumnos locales han colgado una bandera de Ucrania en solidaridad con sus compañeros.

Clase de segundo de ESO del colegio Mare de Déu del Roser Fedac-Guissona, donde alumnos locales han colgado una bandera de Ucrania en solidaridad con sus compañeros. / JORDI V. POU

Desde que Rusia comenzó a invadir Ucrania el 24 de febrero, más de 6,5 millones de personas procedentes de Ucrania han buscado refugio en la Unión Europea. La mayoría son mujeres con hijos en edad escolar, que han tenido que dejar atrás a sus seres queridos, sus pertenencias y una vida estable. 

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Como vecinos inmediatos y aliados de Ucrania, en la Unión Europea somos conscientes de que tenemos una responsabilidad única de ayudar. Desde el primer momento de esta crisis, nuestra prioridad ha sido garantizar que los niños y las familias de Ucrania se sientan bien acogidos en la Unión Europea. Por ello, millones de voluntarios abrieron sus hogares y mostraron su solidaridad desde el primer día. 

El culmen de esta solidaridad ha sido la activación, por primera vez en la historia, de la Directiva de protección temporal de la UE, una herramienta que nos permite conceder un estatuto de protección inmediata a los millones de personas que huyen de la guerra. Dicho estatuto incluye el derecho a la educación: todos los refugiados ucranianos menores de 18 años que pueden acogerse a la protección temporal tienen derecho a la educación y la formación en los sistemas educativos de la UE, empezando por la educación infantil, la enseñanza primaria y secundaria, y la educación y formación profesionales iniciales.

Acoger a tantos niños en nuestro sistema educativo (más de 21.000 en España) con poca antelación supuso una responsabilidad común. Hemos conseguido garantizar un proceso fluido y agradable para todos los alumnos y educadores, entre otras cosas porque conocemos la importancia de tener un día a día estable y del contacto directo con otros niños. Los niños traumatizados necesitan poder participar en el aprendizaje junto con sus compañeros y recibir apoyo mediante estrategias pedagógicas adecuadas. 

Los niños tienen que aprender la lengua de su país de acogida, pero, al mismo tiempo, queremos darles la oportunidad de conservar su propia lengua

En este sentido, hay dos retos considerables a los que nos hemos enfrentado: en la mayoría de los casos, los niños tienen que aprender la lengua de su país de acogida para participar en las clases, pero, al mismo tiempo, queremos darles la oportunidad de conservar su propia lengua y de mantener viva su cultura.

Somos muy conscientes de la necesidad de que los niños y jóvenes de Ucrania sigan conectados con el plan de estudios, el contenido educativo y el idioma ucranianos. Esto les permitirá regresar a Ucrania y proseguir sus estudios tan pronto como sea seguro. La juventud de Ucrania es el futuro del país. 

Al mismo tiempo, acoger a refugiados ucranianos en las escuelas y universidades europeas supone una oportunidad extraordinaria para compartir nuestro modo de vida europeo y preparar a la juventud ucraniana en su camino europeo.

La excelente cooperación que hemos mantenido con nuestros homólogos ucranianos ha resultado fundamental para todo lo que estamos haciendo. La escolarización en Ucrania se reanudó a partir del 14 de marzo, en la medida de lo posible, con ayuda de la enseñanza a distancia. La educación digital y el aprendizaje a distancia pueden ofrecer soluciones a corto y medio plazo para los niños ucranianos, ya que garantizan un cierto nivel de continuación en la educación. Por tanto, en colaboración con el Ministerio de Educación ucraniano, hemos velado por que el material escolar de este país también esté a disposición de los alumnos presentes en la UE. 

Entre los refugiados ucranianos, también hay muchos profesores. Existen diferentes mecanismos acelerados para contratarlos: los contactos con las autoridades ucranianas permiten a los Estados miembros verificar los documentos educativos en las bases de datos oficiales, ya que muchos países han eliminado los obstáculos administrativos para el acceso a la profesión y el reconocimiento de las cualificaciones previas. 

Independientemente de que los profesores sean de la UE o hayan huido de Ucrania, la Comisión Europea proporciona recursos e información gratuitos para apoyarlos en su trabajo diario en la plataforma digital para la educación y la formación escolares, la School Education Gateway. Además, existen grupos de debate específicos que fomentan el apoyo entre iguales para los profesores y los alumnos de Ucrania y de los países vecinos, con la participación de más de 3.000 profesores de Ucrania en eTwinning. 

La Comisión también está movilizando fondos de la UE para apoyar a nuestros Estados miembros a medida que reciben refugiados de Ucrania y los integran. 

Entre estos fondos se encuentran los del programa de la Comisión destinado a apoyar la educación, la formación, la juventud y el deporte en Europa: Erasmus. A través de este programa, los estudiantes ucranianos en el extranjero reciben un apoyo adaptado a sus necesidades. 

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Todos estos esfuerzos conjuntos de la Comisión Europea y los Estados miembros de la UE persiguen el mismo objetivo: garantizar la continuidad del aprendizaje y la educación para todos los alumnos, ya sea en la UE o en Ucrania, y ayudar a los educadores de toda la UE a impartir esta educación en las mejores condiciones posibles. Ahora que este año escolar llega a su fin podemos afirmar con seguridad que estamos preparados para el otoño y que nuestras escuelas seguirán siendo un refugio seguro para todos los alumnos, tanto para los refugiados como para los nacionales de la UE.  

Toda guerra es una guerra contra los niños. Ucrania puede confiar en que la Unión Europea apoyará y protegerá el futuro de su orgullosa nación. Ucrania y la Unión Europea defienden el mismo modo de vida, el mismo modelo de sociedad, los mismos valores y los mismos principios. Así pues, nuestra solidaridad es un pilar fundamental de nuestra asociación, presente y futura.