Artículo de Jordi Puntí Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Llegar hasta el fondo

El libro que compra todo el mundo ya se lo dejará alguien y hay perlas que siguen ocultas

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Una librería.

Una librería.

Vuelve el Sant Jordi a la calle y a las librerías llenas. La pandemia nos ha dejado, al menos, unos índices de lectura y ventas que han crecido. Como cada año, estos días hemos visto un alud de novedades en los medios. Los editores y libreros miden el cansancio y la ilusión, y ensayan cánticos místicos para pedir a los dioses que no llueva. En pleno ardor, los vecinos y conocidos te encuentran por la calle y, “como tú te dedicas a eso de los libros”, te piden consejo. Entonces yo les digo que entren hasta el fondo de la librería, que utilicen los codos en los puestos, que escuchen a los libreros y a la vez hagan de exploradores. El libro que compra todo el mundo ya se lo dejará alguien y hay perlas que siguen ocultas.

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Pienso, por ejemplo, en dos novedades que no han captado todos los radares. 'Los Netanyahus' (De Conatus), una novela que me ha hecho pensar que Joshua Cohen es el heredero de la afilada prosa de Cynthia Ozick. Cohen parte de un episodio real en la vida de Ben Zion Netanyahu, un estudioso del judaísmo en la España de la Inquisición y defensor del sionismo que combatía a la Diáspora. También era el padre de Benjamin 'Bibi' Netanyahu, el exprimer ministro de Israel. Mordaz como nadie, Cohen narra el proceso de selección de Netanyahu padre como profesor en una universidad en Estados Unidos (Bibi tenía entonces 10 años): las escenas hilarantes se combinan con un retrato de los prejuicios sobre la Diáspora y el trasfondo de la política actual de Israel.

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Y por fin podemos leer en catalán la prosa maliciosa y precisa de Mavis Gallant, con la novela 'Una bona estona' (Labreu). Aquí, sus juegos con varios registros se ponen al servicio de una joven canadiense que, tras enviudar, se vuelve a casar con un chico que enseguida la abandona. Estamos en los años 60, en París, y su reacción —entre desorientada y orgullosa— le empuja a emprender por fuerza una vida poco convencional, que con un punto satírico fondea en las nuevas formas de una libertad por descubrir, en contra de las convenciones familiares. Gallant la escribió hace 50 años y sigue siendo sorprendente.