La nota Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

La hora del desencanto

La mayoría quiere (46%) y ve posible (43%) un fin negociado del ‘procés’ con más autogobierno, pero la mesa de diálogo no crea ilusión

3
Se lee en minutos
Pedro Sánchez y Pere Aragonès, en el Palau de la Generalitat, el 15 de septiembre de 2021.

Pedro Sánchez y Pere Aragonès, en el Palau de la Generalitat, el 15 de septiembre de 2021. / Ferran Nadeu

Hemos pasado de la Catalunya tensa e inflamada de 2017 a otra escéptica, más bien desencantada y desorientada a finales de 2021. Al menos es lo que se desprende de la muy amplia y reciente encuesta anual del Institut de Ciències Polítiques i Socials (ICPS) de la Diputación de Barcelona, que este año tiene más interés porque el barómetro del CEO de la Generalitat no se realizará -por un contencioso jurídico- hasta el primer trimestre del próximo año.

La encuesta del ICPS, 1.200 entrevistas domiciliarias y personales (nada de teléfono), se hizo el pasado octubre y se pueden extraer abundantes conclusiones. Resumiendo, diríamos que los catalanes están desconcertados y -políticamente- bastante quejosos. El 45%, contra el 11%, juzga mala o muy mala la gestión de la Generalitat. Pero el Gobierno de Madrid recibe todavía una nota peor. Un 57%, contra el 9%, la califican de mala o muy mala. ¿De Guatemala a Guatepeor?

Y hay muchas contradicciones o, como mínimo, desinformación. Respecto a las elecciones catalanas se cree que las ganó ERC. Y que volvería a vencer, cuando quién ganó, por poco, fue Salvador Illa, el candidato del PSC. Oriol Junqueras y Pere Aragonès son, por este orden, los políticos más valorados, pero si hubiera legislativas españolas se cree que ganó, y que repetiría victoria, el PSC, cuando en noviembre del 19 quedó en segunda posición. Y Junts, quizás por sus trifulcas internas, pierde algo de comba.

Profundicemos. El 65% de los catalanes dice que la independencia le preocupa mucho o bastante, pero solo la mitad (el 32,6%) afirma que habla mucho o bastante del tema. Es la desinflamación, aunque el suflé (al menos el electoral) sigue igual desde las plebiscitarias de 2015. Eso sí, una amplia mayoría del 62% está de acuerdo con los indultos del Gobierno de Sánchez a los dirigentes independentistas condenados por el Supremo. Pero los bloques solo se difuminan un poco pues, aunque el 64,5% de los electores socialistas son favorables (el 87% de los de ERC), los votantes del PP, Cs y todavía más Vox no están nada de acuerdo. 

Prosigamos. Al 46% le gustaría que el ‘procés’ acabara con un acuerdo para dotar a Catalunya de más autogobierno, al 29% que condujera a la independencia y al 19% que fuera derrotado. Pero cuando se pregunta no por el deseo, sino por cómo creen que finalizará, los porcentajes cambian mucho. Solo el 8% mantiene la fe en la independencia, el 30% cree que el 'procés' será abandonado y el 43% -casi el mismo porcentaje que el de la preferencia- opina que acabará en un acuerdo. Y es significativo que los que no saben o no contestan suban del 7% en las preferencias al 19% en el pronóstico. Menos inflamación y más escepticismo.

¿Y la mesa de diálogo? El 33%, contra el 30%, la juzga positiva, pero no se hacen ilusiones. Solo el 38% (contra el 56%) cree que los dos gobiernos llegarán a un acuerdo. Desencanto en todas las direcciones. 

Noticias relacionadas

Pero -política aparte- los catalanes no están insatisfechos de la vida. El 52%, contra el 17%, dice que personalmente las cosas le han ido bien el último año. Y el resto, pese a la pandemia, que ni bien ni mal. Y el 41%, contra el 20%, incluso están satisfechos de su economía familiar. Eso si, el 51%, contra solo el 8%, dicen que la economía catalana va mal o muy mal. Es imposible… pero es verdad. 

Pese a todo, decimos que no nos va mal. Pero nos parecemos cada vez más a un gato escaldado que recela de todo. La incertidumbre -quizás con razón- es hoy la única certeza.