PRIMERA DERROTA DE XAVI

Si esto no es lo que hay, se parece mucho

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Xavi y su hermano, en la banda, buscando soluciones durante el partido

Xavi y su hermano, en la banda, buscando soluciones durante el partido / Jordi Cotrina

Me lo dijo, el pasado miércoles, Llorenç Serra Ferrer, exentrenador del Barça y del Betis, durante la comida que, mensualmente, mantenemos con Alejandro Vidal y Ricard Cabot, dos enormes periodista deportivos mallorquines, en ‘S’Olivaret’, su monIsimo, coqueto y acogedor hotel rural de Alaró, en la Sierra de Tramontana: “Lo siento mucho, o no, pero no veo a este Barça a la altura del Betis y me temo, o no, que los béticos arranquen una victoria del Camp Nou”.

Serra Ferrer y mis amigos comparten la tesis de que no todo era culpa de Ronald Koeman. ¡Claro que no era culpa de ‘Tintín’! Como tampoco ¿verdad?, la derrota ante el Betis es responsabilidad de Xavi Hernández.

Era evidente, y con esa tesis llegamos al segundo plato, que la trayectoria del Barça de Xavi había sido poco menos que milagrosa, por más que alguno de sus periodistas de cámara, es decir, algunos miembros del lobby que trata de encumbrarlo sin que él lo pida, escribiesen, tras el milagroso empate ante el Bénfica, que el Barça jugaba “a otra cosa, a otro deporte”. Ya, sí.

Esa flor, esa flor

Lo cierto es que la exigencia, que se convertirá en cima el próximo miércoles en Munich, ante el temible Bayern, eso sí, a puerta cerrada, ha ido en aumento y ya arrancó con mucha suerte ante el Espanyol, derrotado por un penalti más que cuestionable y la mala puntería (o postes) de Raúl de Tomas y Dimata.

Ocurrió lo mismo ante los portugueses cuando Seferovic falló lo que nadie (perdón, sí, Gerard Moreno ha errado esta mediodía otro gol aún más fácil en el Sánchez Pizjuan) y el Barça se mantiene con un hilo de esperanza en la Champions. ¡Miau!, comentó Cabot, mientras saboreaba un exquisito café y unas finas hierbas de la zona.

Y, ya no digamos lo de Villarreal, con el penalti no señalado a Piqué y un montón de oportunidades del ‘submarino amarillo’. Hasta el bueno de Xavi reconoció aquella noche que podían haber empatado y hasta perdido. Y es que, no le demos más vueltas al asunto, el fútbol es cosa de los futbolistas y el Barça no tiene futbolistas para competir al más alto nivel. Peor aún, los que tiene no son de nivel y, como no hay nada de nada (y pienso en Coutinho o Riqui Puig), nos agarramos a Dembélé, que no sé cuándo será como Mbappé como dice Joan Laporta.

Y, ahora, Munich

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Es evidente (y en eso también nos dio la razón Serra Ferrer a Alejandro, a Ricard y a mi), que eso de poner normas en el vestuario (“¡faltaría más que no hubiesen normas en un vestuario!”), lo de comer juntos, lo de cumplir el horario, lo de entrenarse a ‘piedra, papel o tijeras’ y hacer risas y videos que proporcionar en la web….es estupendo, pero con eso no se gana. Se hace piña y, tal vez, con el paso del tiempo, se vean los resultados, pero, de momento, con o sin Koeman y hasta con Xavi en plan ‘milagrero’, esto es lo que hay.

Y, solo diré una cosa, y no porque sea ‘el hereje’: no entiendo por qué Xavi reservó a varios titulares cuando el partido importante era éste, el del Betis, y no el de Munich. No nos engañemos, el objetivo ha de ser meterse entre los cuatro primeros de la Liga. Esa es la fiesta a celebrar. Lo siento.

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