Nómadas y viajantes

Guerra civil en la extrema derecha

3
Se lee en minutos
Tucker Carlson

Tucker Carlson / Tucker Carlson

Hay un tipo extremadamente peligroso al frente del programa más visto de Fox News. Mucho más que Donald Trump. Se llama Tucker Carlson, tiene 52 años. Podría emular al francés Eric Zemmour (de quien escribí la semana pasada), y lanzarse a la carrera presidencial de EEUU. Su base es similar.

Zemmour sostiene que está en marcha "la gran sustitución", un plan en el que musulmanes y africanos tratan de reemplazar a la población blanca francesa. Carlson se dirige al blanco anglosajón estadounidense aterrorizado por su pérdida de poder en una sociedad cada vez más multiétnica y desorientado por la revolución tecnológica que está cambiando el mapa laboral. Se ha convertido en su portavoz.

Fue el primero en entrevistar a Kyle Rittenhouse, el joven blanco que en agosto de 2020 mató a dos manifestantes en una protesta contra el racismo y la violencia policial. El tribunal no vio delito, dictaminó hace unos días que el tirador actuó en defensa propia pese a cruzar de Illinois a Wisconsin armado con un rifle para tomarse la justicia por su mano.

Es una sentencia que ha levantado una gran polémica en un país dividido. Los republicanos la celebraron como una victoria. Para los demócratas equivale a dar pátina legal al vigilantismo, a que cualquiera pueda vestirse de paramilitar y defender a tiros lo que considera justo. Es una semilla peligrosa en el país más armado del mundo.

"Un joven muy agradable"

El apoyo de Carlson a Rittenhouse, a quien definió como "un joven muy agradable", concuerda con su documental sobre los sucesos del 6 de enero, cuando una turbamulta de seguidores de Trump asaltó el Congreso para impedir que se declarara la victoria electoral de Joe Biden.

La estrella de Fox News ignora los hechos probados. Presenta el asalto al Congreso como parte de una conspiración urdida por los demócratas y liberales (izquierdistas en EEUU) para acabar con los patriotas. En la cinta se dice: “Los helicópteros que dejaron Afganistán han aterrizado aquí”. Insinúa que regresaron para sumarse a la guerra contra el hombre blanco. Denuncia que entre los seguidores de Trump había infiltrados que orquestaron el asalto para poder culpar a los patriotas.

Este tipo de argumentos han desatado una guerra civil dentro de la muy conservadora Fox News. Dos destacados comentaristas se han dado de baja y varias estrellas se han rebelado contra el disparate, entre ellos Geraldo Rivera. Fox News, como C News en Francia, dan cobertura a teorías paranoicas que ponen en peligro la democracia. Detrás de ellos hay dos empresarios sin escrúpulos, Rupert Murdoch y Vincent Bolloré, dueño de Vivendi.

El contexto tiene que ver con las elecciones que perdió Trump. Su grito Stop the Steal (Parad el robo) ha arraigado, cerca de 50 millones de estadounidenses siguen atrapados en el mantra. Son los mismos que han comprado la tesis de que las vacunas contra el covid son peligrosas, que el sistema (liberal) se sirve de ellas para introducir un microchip que entrega el control a Bill Gates, fundador de Microsoft, elevado a la categoría de antiCristo.

Rechazo de las mascarillas

También rechazan el uso de las mascarillas. Las consideran una interferencia en su libertad. Un 4% de los adultos de EEUU, unos diez millones, militan en el movimiento insurrección al que el agitador Tucker Carlson llama patriótico.

Las elecciones de mitad de mandato están previstas el 8 de noviembre de 2022. Se llaman así porque se celebran entre dos elecciones presidenciales. Ayudan a medir la popularidad del presidente, además de poner en marcha una larguísima precampaña para las siguientes. Se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio de Senado, en este caso 34 escaños. Está en juego el control de las cámaras y que Biden pueda desarrollar sus políticas.

Noticias relacionadas

Trump trata de influir en las primarias republicanas en las que se elegirá a los candidatos. Su plan es vengarse de aquellos que no le apoyaron en la cruzada del fraude. La enemiga número uno es Liz Cheney, hija del vicepresidente que se inventó las mentiras de Irak. Fue una de las pocas republicanas que antepuso la Constitución y actuó en conciencia.

Esta vez, también será importante medir la influencia de Trump sobre el Partido Republicano. En este envite se juega sus opciones para las presidenciales de 2024. En caso de fracaso, no esperen que el partido dé un giro a posiciones más cabales. Puede darse que en un desfondamiento trumpista encuentren espacio los Tucker Carlson. Nuestra ventaja es que todas las distopías ya están escritas, solo queda espacio para nuevas utopías.