Análisis

Los amigos de 'Pelopo'

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Xavi Hernández, en su primer entrenamiento como técnico del Barça.

Xavi Hernández, en su primer entrenamiento como técnico del Barça. / Miguel Ruiz/FCB

El paso de Ronald Koeman por el banquillo del FC Barcelona ha dejado tan bajo el listón de las expectativas de la parroquia azulgrana que a Xavi Hernández le ha bastado con anunciar que los jugadores deberán acudir más temprano a los entrenamientos para que los aficionados lo celebren como un triunfo de esos que justifican una noche de altercados en Canaletes. Como si, a falta de nuevos trofeos, las vitrinas del club pudieran dedicarse a exhibir fotos de los jugadores desayunando juntos en la Ciutat Esportiva.

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Llama, en cualquier caso, la atención que se ponga tanto énfasis en subrayar la voluntad del técnico de Terrassa de recuperar la cultura del esfuerzo y unas ciertas pautas de conducta cuando se supone que esos son valores inherentes a la práctica deportiva en un nivel profesional (¿instaban Koeman y Setién a los futbolistas a no esforzarse o cómo va la cosa?). Y uno cree entender que todo el bombo que se le está dando a este asunto está en realidad dirigido a disipar las dudas que existen sobre la capacidad de Xavi para tomar decisiones respecto a algunos jugadores con los que ha compartido vestuario y que hasta hace tres días se dirigían a su actual míster como “Pelopo” o “Maqui”, que no parecen los apelativos más adecuados para marcar jerarquías.

Una reputación que perder

Es ese un debate un poco absurdo porque nadie en su sano juicio puede concebir que Xavi esté dispuesto a arruinar la gran oportunidad de su vida para no herir los sentimientos de unos futbolistas que, al fin y al cabo, ya lo han ganado todo y deberían aspirar a cerrar su etapa en el Barça con un poco de grandeza. Y a uno le parece que hay bastante más grandeza en lo que hizo Xavi en su última temporada en el club como jugador (en la que aceptó jugar la mitad de los minutos de los que solía disfrutar en sus años de plenitud y acabó levantando como capitán los trofeos de la Liga, la Copa y la Champions) que en acumular titularidades y acabar noveno. Que no se tomen, pues, como una afrenta personal si ‘Pelopo’ los relega. Al contrario: será una manera de recordarles que, a pesar de todo, aún tienen una reputación que perder.