EN CLAVE EUROPEA

Democracia desprotegida en la UE

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El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki. / JOHANNA GERON / AFP

La cumbre que ha concluido este viernes en Bruselas muestra lo desprotegida que está la democracia dentro de la Unión Europea (UE), la carencia de mecanismos eficaces para hacer respetar los principios democráticos en sus miembros y la falta de voluntad política de Alemania y los otros grandes países para afrontar un problema agravado a causa de esa pasividad. El abierto desafío del Gobierno ultraderechista polaco y la cúpula judicial bajo su control a la primacía Derecho Europeo y del Tribunal de Justicia de la UE no aparece ni mencionado en las conclusiones del Consejo Europeo, después de que la cancillera alemana, Angela Merkel, abogara por el “diálogo”. La prioridad ahora de Berlín es la colaboración de Varsovia para frenar la llegada de inmigrantes irregulares a Alemania a través de Polonia.

La democracia es un concepto que la UE usa como arma política para denostar a potencias rivales, como China y Rusia. Pero se silencia cuando se trata de las monarquías absolutistas petrolíferas de Arabia Saudí y los países del Golfo y de regímenes autoritarios que sirven de gendarmes migratorios, como Turquía.

Dentro de la UE, los Veintisiete han normalizado la consolidación de un régimen autoritario con elecciones en Hungría desde hace más de diez años. Pese a las declaraciones oficiales, los Veintisiete también llevan seis años dejando al Gobierno polaco de Ley y Justicia (PiS) imitar al modelo húngaro. Polonia, sin la mayoría cualificada parlamentaria para reformar la Constitución como Hungría, utiliza el control del sistema judicial y del Tribunal Constitucional para afianzar su deriva autoritaria. Los Veintisiete y la Comisión Europea tampoco han adoptado ninguna medida efectiva para evitar la desaparición de facto de la libertad de prensa en Hungría y su grave retroceso en Polonia, Bulgaria, Croacia, Rumania y Eslovenia, a pesar de la manipulación del debate público y del deterioro democrático que comporta.

Expedientes bloqueados

El Tratado de la UE establece en su artículo 2 que la Unión se fundamenta en el respeto de la democracia, las libertades, el pluralismo y el Estado de Derecho. Pero las disposiciones del articulo 7 resultan poco eficaces para hacer respetar esos principios, ya que antes de poder adoptar una sanción el Consejo Europeo debe constatar por unanimidad (excluido el país afectado) que existe una “violación grave y persistente” de los mismos. Basta un aliado para vetarlo. Los expedientes por violación de los principios democráticos de Polonia y Hungría están bloqueados en el Consejo de la UE desde hace varios años.

Bajo presión del Parlamento Europeo, la UE aprobó condicionar a partir de 2021 la recepción de las ayudas europeas al respeto de los principios democráticos. Pero el pacto en la cumbre europea de diciembre de 2020 para sortear el veto húngaro y polaco al fondo de recuperación y al marco presupuestario 2021-2027 diluyó esa condicionalidad. El acuerdo del Consejo Europeo retrasa la aplicación del nuevo reglamento hasta que el Tribunal de Justicia de la UE se pronuncie sobre la validez del mismo (lo que aún no ha ocurrido) y establece que el reglamento sólo se activará como último recurso y si hay daños al presupuesto de la UE directos y documentados. Asimismo, el pacto permite al país afectado plantear un debate previo en el Consejo Europeo, lo que facilita retrasar aún más la medida.

La Comisión Europea lleva meses retrasando la aprobación de los programas nacionales de recuperación de Polonia y de Hungría, con 23.900 millones y 7.200 millones de ayudas europeas respectivamente. Pero el acuerdo de los líderes de los Veintisiete en la cumbre de diciembre de 2020 y la apuesta por el diálogo de Merkel limitan el margen de acción del Ejecutivo comunitario.

La demanda del Europarlamento

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El Parlamento Europeo, coincidiendo con el inicio de la cumbre, exigió por abrumadora mayoría la aplicación inmediata del reglamento sobre la condicionalidad de los fondos a Polonia y que no se aprobara ninguna nueva ayuda al país. El Parlamento Europeo ya había reclamado el 10 de junio a la Comisión Europea que aplicara sin más demoras ese reglamento de condicionalidad de ayudas a Polonia y Hungría, ya que estaba en vigor desde enero de 2021 y ambos no respetaban los principios democráticos.

Además, el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, anunció la víspera de la cumbre que la institución preparaba una demanda contra la Comisión Europea ante el Tribunal de la UE por su persistente demora en aplicar el reglamento sobre la condicionalidad democrática de los fondos europeos.