Pros y contras Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Las cuentas de la Via Laietana

Recorrimos la vía del consenso, queda mucho por recorrer en la reparación. El traslado de la comisaría es una oportunidad

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Jefatura de la Via Laietana

Jefatura de la Via Laietana / Archivo

Cuesta encontrar motivos racionales para la permanencia actual de la comisaría de la Via Laietana. Es evidente que un edificio más funcional y sin el lastre de su funesta memoria sería un modo de visibilizar una policía moderna, democrática. Romper el rosario de cuentas con el franquismo. Pero ese es, precisamente, el problema. Son demasiados los que insisten en salvaguardar el pasado. O bien porque lo defienden o bien porque lo utilizan para desprestigiar a la actual democracia. Mantener el uso actual de la comisaría es proyectar un espot de 24 horas al día al servicio de la campaña ‘el Régimen del 78’. Alimentar, de forma continuada y no exenta de dolor, el relato de una continuidad franquista. Es cierto que aún quedan rémoras de aquel pasado, que el consenso se cimentó con los pilares disponibles y que el cemento es poroso, pero España es una democracia, tan imperfecta como las mejores. Deslegitimar la Transición, emborronar el orgullo por todo lo conseguido, desdeñar el camino que se hizo con las renuncias de muchos, solo nos empequeñece. Nos envilece

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Recorrimos la vía del consenso, queda mucho por recorrer en la reparación. El traslado de la comisaría de la Via Laietana es una oportunidad.