Ficción audiovisual Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Un calamar que hable catalán

Netflix o Disney tienen su prioridad en la calidad de los montajes y no en el idioma elegido. Ese es el parámetro en el que se tiene que trabajar, y no en obligar a rodar en una lengua u otra

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Una imagen de ’El juego del calamar’.

Una imagen de ’El juego del calamar’.

El coreano está de moda. La serie 'El juego del calamar' ha incrementado el interés por Corea del Sur y por su lengua, por su grafía y por su cultura en general.

El coreano lo hablan 78 millones de personas. La lengua es la utilizada en las dos Coreas y en una parte diminuta de China. En el Reino Unido se ha detectado un incremento del 76% de usuarios en la aplicación de aprendizaje Duolingo, para practicar coreano desde la aparición de la serie. Casi 8 millones de personas están intentando aprender la lengua del calamar.

No se trata de hacer una crítica de la serie de la que todo el mundo pregunta si has visto. La reflexión se centra en que debe existir calidad en la producción, imaginación en la trama y en la escenografía, buenos diálogos, una atractiva elección de actores y, en definitiva, inteligencia en la utilización del dinero invertido.

Todo conduce a preguntarse cómo una serie en un idioma tan minoritario se convierte en una moda que activa el interés por la lengua utilizada. Mejor que cualquier inmersión lingüística.

Vivimos en la época de las versiones originales. El público joven, y el menos joven, descubrió hace tiempo que la verdad se encuentra en las versiones originales. Eso clarifica una cuestión central: la importancia no está en el idioma, que va de fábrica, sino en la calidad del producto audiovisual

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Con ello quiero decir que las potencias de la distribución de series, Netflix o Disney, tienen su prioridad en la calidad de los montajes y no en el idioma elegido. Ese es el parámetro en el que se tiene que trabajar, y no en obligar a rodar en una lengua u otra. Los ejemplos los tenemos en la calidad de las series nórdicas

Desde estos parámetros la crítica a la nueva Ley General de Comunicación Audiovisual está mal enfocada. Lo que hay que fortalecer es a la industria y no su filología. La serie 'Merlí' fue un ejemplo, y el interés que suscitó por la lengua que utilizaban los actores en toda Latinoamérica un éxito. Como el coreano del calamar.  

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