APUNTE

Donde fuiste feliz

No fue fácil para Griezmann ser importante en el Atleti en su primer aterrizaje allá por 2014; quizá aún está a tiempo

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Griezmann se lamenta tras una jugada en el partido contra el Oporto.

Griezmann se lamenta tras una jugada en el partido contra el Oporto. / Kiko Huesca / EFE (EFE)

El Griezmann que se fue del Atlético es ni parecido al Griezmann que ha vuelto al Metropolitano. Ni rastro de momento del jugador referencia en el área rojiblanca hace dos temporadas.

Titular en los tres partidos de liga que ha disputado, el francés ha sido sustituido en los tres, y además de no ver puerta, es que con él en el campo el Atleti tampoco ha marcado, mientras que frente al Getafe fue marcharse del campo y llegar la victoria.

Las sensaciones hasta ahora son decepcionantes, eso sí, cuenta con Simeone, que apostó fuerte por su regreso,  le saca, defiende y hasta envía mensajes desde la sala de prensa para que el francés los descifre. "Está en proceso de adaptarse a este nuevo Atlético que no es el Atlético en el que estuvo".

Claro que no es el mismo Atlético, para empezar porque se fue un jugador a quien los compañeros buscaban como un faro en el área en sus contras. Ahora el faro en el área se llama Luis Suárez, y el área del rival es territorio amigo, no lejano como antes.

Antoine ha vuelto a un vestuario ahora campeón de liga, con futbolistas que se ganaron sus galones en el césped. El francés intenta volver a ser feliz en brazos de una afición despechada y que, tras el desamor, conoció nuevos amores. Necesitan goles para volver a quererle, y de momento, no asoman.

Triste reencuentro

Escribió el poeta Félix Grande: "Donde fuiste feliz alguna vez no debieras volver jamás: el tiempo habrá hecho sus destrozos levantando su muro fronterizo contra el que la ilusión chocará estupefacta". Joaquín Sabina, atlético de arriba abajo, modificó esos versos "al lugar donde has sido feliz no deberías tratar de volver” en su maravilloso tema 'Peces de ciudad'.

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La nostalgia de esos versos recorre la grada del Metropolitano en este triste reencuentro de quien jugó tan bien en el área como ante las cámaras que documentaron su primer amago de fuga al Barça.

No fue fácil ser importante en el Atleti en su primer aterrizaje allá por 2014. También entonces llegó a un vestuario campeón de liga. También sufrió su proceso de adaptación. Quizás esté a tiempo de reescribir los versos de Joaquín Sabina. Va a necesitar tinta.