Editorial Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

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La escuela, más allá del covid

El curso escolar, el tercero bajo el influjo de la pandemia empieza hoy en las escuelas de Catalunya. La organización familiar recupera la estabilidad y un cierto aire de normalidad. La evolución de la quinta ola del covid aconseja mantener prácticamente en su integridad las medidas de precaución que sirvieron el curso pasado para hacer de las escuelas, en un esfuerzo organizativo nunca suficientemente elogiado, no solo un lugar seguro sino uno de los resortes más eficaces en la detección y aislamiento de los contagios cada vez que la transmisión comunitaria se salía de control. Las cifras están mejorando, pero aún deberán pasar semanas hasta que se alcance la inmunización completa de los mayores de 12 años y hasta que se compruebe cuál es el impacto de la variante delta, con más capacidad de infección entre los menores, en condiciones de escolarización.   

La adaptación del entorno escolar a las exigencias de la pandemia lo ha condicionado todo en los dos cursos pasados: plantillas, organización, protocolos sanitarios y métodos de aprendizaje, especialmente cuando la presencialidad se ha visto más dificultada. La habilitación de una parte de los fondos covid del Estado para asegurar la seguridad de la comunidad educativa ha permitido a las autonomías, como es el caso de Catalunya, aumentar plantillas y mejorar las ratios por primera vez en muchos años. En tal situación de emergencia sanitaria otros problemas han quedado en un segundo plano. Ahora vuelven emerger algunos retos pendientes.

Uno de ellos es el de la Formación Profesional. El esfuerzo que se ha hecho en los últimos años, con la llamada formación dual, para adecuarla mejor a las exigencias del tejido productivo parece que finalmente ha reforzado su atractivo como salida académica con buenas perspectivas ocupacionales. Hasta tal punto que este inicio de curso en comunidades como Catalunya (con un aumento del 23% de las peticiones)y Madrid la demanda ha superado a la oferta de largo. El crecimiento de las plazas disponibles respecto a la previsión inicial, el incremento del número de alumnos por clase y la activación de la oferta privada no han sido suficientes y para no dejar ninguna petición sin satisfacer se confía en la formación no presencial.

Cabe preguntarse también si renunciar a los componentes de socialización que implica el entorno escolar y plantear como alternativa definitiva la educación por vía telemática es una respuesta válida para el colectivo más susceptible al fracaso y el abandono escolar. La nueva ley que anuncia el Gobierno de Pedro Sánchez debería contemplar modelos híbridos, para asegurar el contacto con las empresas, y una mejor dotación presupuestaria para empujar a las comunidades autónomas a que las soluciones provisionales no sean definitivas cuando no se consideren óptimas.

Finalmente, los expertos alertan de la que califican como una segunda pandemia de inestabilidad emocional infantil y juvenil, tras dos años superados con una entereza ejemplar por la inmensa mayoría de escolares, pero extraordinariamente difíciles y que han dejado heridas que acaban saliendo a la luz. Pedagogos y psicólogos elogian los valores de integración, detección y atención de las escuelas y sus profesionales. Pero también advierten de que no bastan, y serán necesarios mayores esfuerzos en el área de la salud mental en estas edades.