Apunte

Sin rasguños en el equipo económico

Cualquier cambio en estos departamentos hubiera llevado desconfianza a Europa y a los agentes sociales y económicos

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La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la vicepresidenta económica, Nadia Calviño.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la vicepresidenta económica, Nadia Calviño. / M. Fernández /Europa Press / Pool

Apenas un rasguño, en el Ministerio de Transportes, ha sufrido el equipo económico en la amplísima remodelación del Gobierno acometida por Pedro Sánchez. En el resto, todo lo contrario: Nadia Calviño gana un escalón y sale reforzada al pasar de vicepresidenta segunda a primera. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, pierde peso político al ceder la labor de Portavoz del Gobierno a la nueva ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez; pero cobra más peso económico, pues Hacienda asumirá las competencias sobre Función Pública. 

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También han salido indemnes de los cambios los ministerios de José Luis Escrivá (Seguridad Social), Teresa Ribera (Transición Ecológica) y de Reyes Maroto (Industria). Y todo ello refuerza el mensaje que quiso lanzar Sánchez al situar la recuperación económica en el centro de su estrategia para la segunda parte de la Legislatura. El Ministerio de Trabajo, la otra pieza clave en el equipo económico del Gobierno, no estaba, en todo caso, al alcance de esta ola de cambios, pues el Departamento de Yolanda Díaz está en ‘zona morada’. Y el cambio en Transportes, con la salida de José Luis Ábalos, solo puede ser interpretado en clave política, y no de gestión económica, por más que desde este Departamento se vaya a gestionar una parte relevante del dinero europeo que está por llegar. 

El aprovechamiento de los fondos europeos es clave en este periodo y de ahí el refuerzo de Calviño y de la propia Montero, que tiene entre sus competencias las relaciones financieras con las comunidades autónomas y la Dirección General de Fondos Europeos. Cualquier cambio en el equipo económico hubiera acarreado una desconfianza en Europa y entre los agentes sociales y económicos que Pedro Sánchez no se puede permitir en la recta final de la Legislatura, con reformas tan importantes en el tintero como las de las pensiones, el mercado laboral, los impuestos y la financiación autonómica.