En clave europea

La UE se queda atrás

3
Se lee en minutos
Bandera de la UE junto las banderas de los Estados miembros.

Bandera de la UE junto las banderas de los Estados miembros. / YVES HERMAN (REUTERS)

Pese a la fuerte recuperación prevista este año y al inicio del desembolso de los 750.000 millones de euros del fondo de recuperación, los datos muestran que la Unión Europea (UE) se está quedando atrás respecto a las otras dos grandes potencias mundiales: Estados Unidos y China. El crecimiento acumulado del producto interior bruto (PIB) del periodo 2019-2023 será del 4,1% en la UE, la mitad del de Estados Unidos (7,8%)  y seis veces inferior al de China (23,4%), según el informe La gran divergencia Covid-19 de los economistas Grégory Claeys, Zsolt Darvas, Maria Demertzis y Guntram Wolff del think tank europeo Bruegel. El economista Nouriel Roubini también señala que la UE se encuentra en peor situación que EEUU y China, debido a la doble recesión europea causada por las sucesivas olas de confinamientos.

El informe de Bruegel, basado en las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), también revela una marcada divergencia en la evolución de los estados dentro de la UE, donde el menor crecimiento global del periodo 2019-2023 se producirá en España (1,9%), Italia (contracción del 0,1%) y Grecia (2,3%).

El débil crecimiento económico en el quinquenio de España, contrasta con la subida del PIB del 3,1% en Portugal, del 3,3% en Francia y Finlandia, del 3,5% en Alemania, del 4,1% de Dinamarca, del 4,4% de Holanda y del 5,5% de Suecia. Los mayores crecimientos en el quinquenio se producirán en los países del Este de la UE, que llegarán al 9,4% en Polonia y Letonia y al 10,8% en Rumania.

Esta salida divergente de la pandemia reforzará las actuales fracturas internas de la UE entre los autodenominados frugales (Holanda, Dinamarca, Suecia y Austria) y los países del sur (España, Italia, Grecia), mientras que el mayor crecimiento del Este dopado por las ayudas regionales europeas consolidará su cohesión como grupo. El ministro de Finanzas austriaco, Gernot Blümel, ha insistido esta semana que debe volverse cuanto antes a las estrictas reglas de limitación del gasto público. El presidente del Parlamento alemán, Wolfgang Schäuble, también reclama el retorno a las políticas de ajuste presupuestario.

Contexto político inestable

La dinámica divergente europea se produce en un contexto político inestable y socialmente problemático, con 15,4 millones de parados en la UE en abril y 3,8 millones de empleos destruidos desde finales del 2019, según Eurostat. El elevado desempleo juvenil es especialmente preocupante: el 17,1% en la UE, que llega al 38% en España, al 36% en Grecia y al 33% en Italia.

El esfuerzo mucho mayor de gasto público de EEUU para reactivar la economía durante 2020-2021 en comparación a la UE ha sido decisivo para que la recuperación norteamericana haya sido más rápida y que el PIB estadounidense alcance más pronto su nivel anterior a la pandemia, destaca el informe de Bruegel. Esto se suma a la brecha ya creada por la recuperación más rápida y robusta de EEUU tras la crisis financiera del 2008, mientras la UE se vio arrastrada a una doble recesión a causa de su política de austeridad.

La inversión publica global de la UE y sus estados miembros en relación al PIB durante las últimas décadas ha sido siempre inferior al de EEUU y bajó aún más a partir de 2012 a causa de la política de austeridad. Las estrictas reglas de control del déficit público en la UE han desincentivado y reducido la inversión pública y han acentuado la orientación cortoplacista de los presupuestos nacionales, señalan los economistas de Bruegel.

Noticias relacionadas

Plan de Biden

A pesar de los 750.000 millones del fondo europeo de recuperación, la inversión pública de la UE seguirá por debajo de los niveles de Estados Unidos, según las previsiones económicas de primavera de la Comisión Europea del pasado mayo, que no contabilizan los planes de inversión del presidente Joe Biden. El plan norteamericano de infraestructuras y transformación verde asciende a 1,7 billones de euros, más del doble de fondo de recuperación europeo. El programa de investigación y desarrollo tecnológico que acaba de aprobar el Senado de EEUU se eleva a 210.000 millones de euros en cinco años, mientras que el programa de investigación y desarrollo de la UE, denominado Nuevo Horizonte, se limita a 95.500 millones en siete años. Por su parte, China, que destinó el 2,4% del PIB a investigación y desarrollo en 2020, ha anunciado que aumentará el 7% esa partida cada año para no depender tecnológicamente de otras potencias. Sólo el plan chino de infraestructuras tecnológicas asciende ya a 1,3 billones de euros para el periodo 2021-2025.