Ausencias llamativas

Paréntesis y regresos

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El director de cine canadiense David Cronenberg.

El director de cine canadiense David Cronenberg. / AP / CHRIS YOUNG

La velocidad de los tiempos y el abismo de propuestas, la cantidad de películas y series que nos derriban prácticamente a diario, nos tienen colapsados y/o entretenidos y hace que pasen los años y no nos preguntemos por qué cineastas fundamentales llevan tanto tiempo sin rodar. Hace unos días se anunciaba que Todd Field, responsable de las soberbias 'En la habitación' (2001) y 'Juegos secre-tos' (2006), volverá a la dirección con 'TAR', una película de la que prácticamente solo se sabe que es un drama, que estará protagonizado por Cate Blanchett y que podría suceder en Berlín. Entre su última película y la que prevé rodar han pasado 15 años.

Por otro lado, ayer nos pilló por sorpresa una de las pocas noticias buenas de la semana: David Cronenberg rodará este verano en Grecia una película nueva. Tampoco se sabe mucho aún, pero el hecho de que se titule 'Crimes of the Future', igual que uno de sus primeros filmes, ha activado la sospecha (y el deseo) de que pueda tratarse de una nueva versión de aquella película de ciencia ficción y suponer el regreso de Cronenberg al cine de sus inicios (un cine que, por otro lado, nunca ha abandonado del todo). El caso es que entre 'Maps to the Stars' (2014) y esta –desde ya– esperada película han pasado siete años.

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Las razones por las que un cineasta esté tanto tiempo sin rodar pueden ser muchas y no siempre trascienden. Pueden ir desde la pausa voluntaria (probablemente la menos común) hasta la imposibilidad de levantar sus proyectos, algo que no solo no excluye a los cineastas más valiosos (incluso a los maestros), sino que a veces son los principales perjudicados. Y, por el medio, pérdidas de la inspiración y las ganas, proyectos que no llegan a alzar el vuelo, años dedicados a encargos alimenticios y un sinfín de causas más. No siempre es posible descubrir los motivos de esas pausas y, en el peor de los casos, desapariciones. Pero eso no implica que no debamos seguir preguntándonos por qué un cineasta como Todd Field ha estado 15 años sin rodar. Que pasen esas cosas y no nos percatemos, que no nos demos cuenta de las ausencias más llamativas, es un síntoma más de hasta qué punto nos arrollan la actualidad y la saturación de propuestas.