Elecciones madrileñas

Vox: la denuncia del 'mena' como problema

La formación de Abascal codifica un mito en el menor no acompañado en el que su electorado puede proyectar sus temores y frustraciones, aunque se base en falacias

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El cartel de Vox contra los menas en el metro de Madrid, durante la campaña para las autonómicas.

El cartel de Vox contra los menas en el metro de Madrid, durante la campaña para las autonómicas. / Bruno Thevenin (Más Madrid)

La campaña de Vox en la Comunidad de Madrid no pasa por la gestión. Su programa se reduce a '10 medidas urgentes' genéricas, salvo la primera. Esta propone reducir sus consejerías a siete, sus diputados a la mitad y eliminar Telemadrid. Por tanto, el partido busca movilizar a sus votantes no con sus propuestas, sino con épica y emociones

En este marco, y en sintonía con sus lemas 'Vota seguro' y 'Protege Madrid', Vox ha plasmado un peligro al que desde su óptica se enfrenta la sociedad madrileña en los menores extranjeros no acompañados ('mena'). Esta decisión de Vox, a nuestro juicio, tendría tres objetivos relevantes expuestos a continuación.

Vox crea una figura en la que proyectar miedos e inquietudes

El partido convierte el perfil vulnerable del menor que vive un drama (está solo en un país desconocido, sin recursos y sin red de ayuda) en el de un imaginario 'extranjero invasor' a partir de dos elementos.

Por una parte, vincula a estos menores con una supuesta depredación de recursos en perjuicio de los autóctonos. Así, su polémico cartel contrapone a una pensionista con la leyenda 426 euros mensuales y a un supuesto 'mena' con otra de 4.700 (cuando estos menores no reciben pagas). Incidiendo en esta misma línea, el sindicato Solidaridad (vinculado a Vox) ha difundido un cartel con el lema “Menas subvencionados, parados abandonados”. Por otra parte, Vox asocia a estos menores a delincuencia. De hecho, el que representa su polémico cartel oculta su identidad con una sudadera y un pañuelo, lo que insinúa su posible conducta ilegal. Ello no es nuevo y en octubre de 2019 el partido denunció en Twitter que estos menores -además de recibir supuestamente “pisos gratis y paguitas”- “se unen a la rebelión terrorista de los CDR”. 

En síntesis, Vox codifica un mito en el menor no acompañado en el que su electorado puede proyectar sus temores y frustraciones, aunque se base en falacias. 

El partido, hoy tan preocupado por las jubiladas, se abstuvo en el Congreso cuando en 2020 se votó el aumento de sus pensiones 


Vox se autoerige en el único partido diferente de los demás 

La Fiscalía ha anunciado que investigará el cartel de Vox, lo que ha dado pie a Santiago Abascal a denunciar que su formación es víctima de un sistema regido por la corrección política que silencia a quienes se rebelan. Lo ha formulado así: “Que la Fiscalía nos retire el cartel y después que la Fiscalía suba a esta tribuna durante esta campaña electoral y que nos arrebate el micrófono porque [este mensaje] lo vamos a decir todos los días”. 

De este modo Vox presume de ser el único partido que dice la verdad frente a la “dictadura progre”. Así, no es casual que afirme que su voto es el que “más le duele” a la izquierda. Con ello quiere presentarse como la única formación crítica con el sistema que no teme decir una pretendida verdad que todos coinciden en silenciar.

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