APUNTE

Pobre UEFA, pobre Florentino

1
Se lee en minutos
Florentino Pérez, en una rueda de prensa.

Florentino Pérez, en una rueda de prensa. / Reuters

Florentino quería trascender y lo ha conseguido. Un proyecto trabajado durante años fue anunciado una madrugada, explicado por su presidente en una entrevista la siguiente medianoche y se cayó dos días después.  

Resulta difícil creer que estos 12 clubs y sus dirigentes no fueran conscientes de la impopularidad del proyecto tal como lo presentaban. Una élite que se montaba un chiringuito para ganar más dinero, pero que en un ejemplo de generosidad invitaría cada año a cinco vips, ya decidirían cómo. Pobre Florentino. Llegó para salvar el fútbol, para recoger el dinero y repartirlo entre los pobres, y se queda con el molde, Floren Hood.

La UEFA se aprovecha de los clubs potentes y parece lícito que estos reclamen más parte de un pastel que sin ellos no existiría. El fondo de la cuestión les da la razón también respecto al actual formato, porque incluso con meritocracia deportiva se puede mejorar la competición. Pero calcularon mal, soberbios.

Ha ganado la pobre UEFA. Esa organización que no tiene ningún interés lucrativo, ¿verdad? O la FIFA, ese otro estamento que se ha hecho cómplice de los clubs mientras trabajaban la idea, ahora se hace la ofendida, y en cuatro días les informará que ya tiene a punto la superliga mundial. 

Koeman, portavoz de nuevo

Noticias relacionadas

Koeman, a quién le ha vuelto a tocar ejercer del portavoz del Barça --el silencio institucional azulgrana debe ser remarcado— ha preferido ser prudente con su club y atizar a la UEFA porque “solo le importa el dinero”. Y es cierto. Pero esos futbolistas, cuya salud peligra con tantos partidos, son en última instancia los que cobran unas nóminas desorbitadas que, cuando ha llegado la pandemia, han puesto en jaque a los clubs. No es su responsabilidad, por supuesto. 

A los clubs más ricos les falló el plan, pero tienen otro camino. Abandonen esa lucha infinita por ingresar más y empiecen a pensar en contener el gasto. Ya que les gustan tanto las ligas privadas, móntense una Champions a la mejor gestión e intenten no quedar últimos.