Rigor y neutralidad

Evaluar la gestión del covid en Catalunya

Una comisión debe aclarar qué se ha hecho bien y mal, qué debimos hacer y qué deberemos hacer en la próxima pandemia

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Un enfermo con covid-19 en la uci de Vall d’Hebron, el martes.

Un enfermo con covid-19 en la uci de Vall d’Hebron, el martes. / Ferran Nadeu

Con la eclosión de la pandemia por SARS-CoV2 nos hemos tenido que enfrentar con una situación totalmente nueva, sin antecedentes recientes en nuestras latitudes. Sabíamos que tenía que llegar una pandemia. Lo que no sabíamos era cuándo ni cómo. No estábamos suficientemente preparados para las características y la magnitud de la crisis. Se desconocía todo sobre el nuevo virus. Había que dar respuestas rápidas y no se sabía muy bien cuáles eran estas respuestas.

Durante esta pandemia los actores y responsables de su gestión han recibido una gran intensidad de críticas y reproches, no siempre, posiblemente, bastante documentados o razonados y, a veces, políticamente intencionados. No solo en Catalunya, sino en todo el mundo. La gestión de la pandemia se ha convertido en un tema sobre el que no solo técnicos cualificados, sino también tertulianos y opinadores han dicho la suya, con la confusión pertinente que, en gran medida, ha generado incertidumbres y desconfianzas.

No obstante, no son válidas las excusas. Hay que conocer la verdad y los motivos de por qué se han tomado o no determinadas decisiones. Tendremos más pandemias y situaciones de crisis. Habrá que ver qué se ha hecho mal, qué se podía hacer mejor o qué no había que hacer. No debe haber nada que esconder. Ahora si que no tendríamos perdón si no estuviéramos más preparados para la próxima pandemia o crisis de salud pública. Hay que recuperar la confianza de que se haya podido deteriorar.

Necesitamos, pues, prepararnos. Hay que revisar los planes de respuesta a emergencias y lo que se ha hecho, en base a la evidencia científica, objetivamente. Hay que elaborar recomendaciones. Hay que plantear herramientas de seguimiento y control periódico de los planes de respuesta. Hay que tener previstos y preparados los recursos que puedan ser necesarios. Y esto es una prioridad.

Para plantear todo esto necesitamos, ante todo, un conocimiento a fondo de lo ocurrido. Sin subjetividades. Sin interferencias políticas. Neutral y con bases únicamente técnicas. No buscando culpables ni héroes. Necesitamos poder responder a tres preguntas: ¿Qué debería haber hecho? ¿Qué se podía hacer? ¿Qué se hizo?

¿Como lo podríamos hacer?

Desde mi perspectiva es imprescindible la creación de una Comisión de Evaluación frente la gestión de la crisis del Covid19 en Catalunya.No una comisión política. Una comisión técnica con miembros neutrales, si es necesario incluso de fuera de Catalunya, con consenso académico. Y con un horizonte de conocimiento bastante amplio. No nos estamos enfrentando solo a una crisis sanitaria. Es también una crisis económica, social, mediática y política. Es lo que se llama una sindemia. Hacen falta epidemiólogos e infectólogos, pero también economistas, sociólogos, psicólogos, antropólogos, expertos en salud mental y en comunicación, farmacólogos, veterinarios, ambientalistas... Necesitamos una mirada holística, porque la crisis también lo es. No solo se trata del virus, sino también de sus consecuencias de todo tipo.

No se deben obviar las responsabilidades políticas, pero tampoco buscar héroes o culpables

Debe ser una comisión que publique sus resultados, pero que no cree un 'show' mediático. Tiene que haber rigor porque el objetivo es que no vuelva a pasar, no exponer los trapos sucios, si es que los hay. No se deben obviar responsabilidades políticas o de cualquier tipo. Pero este no puede ser el foro. No serviría para nada. No puede ser una comisión "de la verdad". No nada más. Pero tampoco nada menos.

No puede ser una comisión parlamentaria o gubernamental, aunque debería ser el Govern quien la promoviera. Pero si queremos alcanzar el objetivo de prepararnos para hacer mejor las cosas en una próxima crisis, debe estar totalmente despolitizada y libre.

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En su momento, después de la pandemia de la gripe A el Parlamento Europeo promovió una comisión y elaboró un informe. No es eso lo deseable. El Gobierno español ha prometido la creación de una Comisión de Estudio y Evaluación a convocar cuando pase la situación de emergencia. Tampoco es eso.

Hay que tener todos los elementos para prepararnos para la próxima crisis. Es esencial. No puede volver a haber más improvisaciones de las absolutamente imprescindibles. Necesitamos objetividad, rigor y neutralidad. Ni nada más, ni nada menos.