Simbolismo perenne

Sin prisas

Si de ERC y JxCat dependiera, Catalunya se quedaría suspendida en este limbo político que tan poco les exige

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Laura Borràs habla con el vicepresidente de la Generalitat en funciones y candidato de ERC a la Presidencia, Pere Aragonès.

Laura Borràs habla con el vicepresidente de la Generalitat en funciones y candidato de ERC a la Presidencia, Pere Aragonès. / Kike Rincon - Europa Press

¿Existe una urgencia real para formar Gobierno en Catalunya? No, rotundamente no. Los dos actores principales, ERC y JxCat, se esfuerzan en aparentar lo contrario, pero lo hacen solo por salvaguardar la micra de credibilidad que todavía les queda. La realidad es que a unos y a otros les da una pereza supina empezar una nueva legislatura y cargarse de responsabilidades reales.

Son demasiadas las semanas transcurridas desde las elecciones y los partidos empeñados en negociar se desenvuelven con soltura en el escenario que mejor se les da: el del simbolismo perenne. Si de ellos dependiera, Catalunya se quedaría suspendida en este limbo político que tan poco les exige. Piénsenlo bien: es idílico. No hay nadie a quien reprochar nada porque oficialmente no hay nadie al mando. Y así, de esta forma tan anodina, tan antinatural y tan poco respetuosa con la democracia, van pasando los días y se van acumulando nuestras desgracias sociales, económicas y sanitarias. Ahí están todas ellas, a la espera de soluciones políticas que llevan casi dos meses de retraso.

Pueden disfrazarlo como más les convenga pero lo que nos están diciendo es que nuestros problemas deben y pueden esperar, que no hay para tanto, que no les presionemos con nimiedades, que ahora están tratando cuestiones más elevadas como quién es más independentista, quién más obediente y quién más valiente para jugársela en futuros enfrentamientos simbólicos.

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Nuestra gobernabilidad depende de quién resiste más tiempo sin reír aguantando la mirada del otro, sabiendo que ERC y Junts ya no se hacen ninguna gracia. Conclusión: El jueguecito va para largo.

Lo último es la nueva composición de la mesa del Parlament tras la salida de Alonso Cuevillas. Los republicanos aseguran no tener prisa para decidir su sustitución, lógico todavía se recuperan del regalo que hicieron a Laura Borràs cediéndole la presidencia del Parlament a cambio de nada.No creo que Junts apriete el acelerador ¿Para qué? Nunca hemos estado más cerca de tener una república...Bananera, claro.