Pros y contras

Se lee en minutos
Un remolcador tirando del buque portacontenedores ’Ever Given’, en el canal de Suez.

Un remolcador tirando del buque portacontenedores ’Ever Given’, en el canal de Suez. / AFP

El parámetro más preciso y nítido para entender la geometría es, para los amantes del fútbol, un campo de fútbol. Cuando me dicen que una superficie tiene tres hectáreas, me cuesta mucho imaginarla... excepto si pienso en un terreno de juego, tres terrenos de juego, para ser más o menos exactos. Por eso, me cuesta reproducir la magnitud de los 400 metros de eslora del barco embarrancado en Suez. Si caigo en que eran cuatro campos de fútbol, uno tras otro, haciendo de barrera a la libre circulación de mercancías, entonces sí me hago cargo del problema.

Noticias relacionadas

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

No podemos hablar, pues, de la célebre mariposa de James Gleick cuando dijo que "si con su aleteo agita hoy el aire de Pekín, el próximo mes puede desencadenar una tormenta en Nueva York". Este ‘Ever Given’ es más consistente, cargado y pesado que la grácil mariposa, pero también provocará maldades, todavía no sabemos cuáles. Nos miramos el barco hasta ahora inerte casi como una curiosidad, sin contar que el caos que vendrá (después del esfuerzo de los ingenieros y operarios para enderezarlo) no es aleatorio ni casual, sino que será el causal producto de unas variables. Y vamos a pagar ese caos. Y los que vengan.