Pros y contras

El lastre que pesa

1
Se lee en minutos
Viales de AstraZeneca, con la bandera de la Unión Europea detrás.

Viales de AstraZeneca, con la bandera de la Unión Europea detrás. / DADO RUVIC

En este espectáculo triste de las vacunaciones, hay dos datos significativos que cuestan mucho de entender. La Unión Europea ha exportado 21 millones de dosis al Reino Unido. El Reino Unido no ha enviado ni una sola a Europa. Para explicar el porqué tendríamos que recurrir a complicadas ecuaciones geopolíticas, a los compromisos de las farmacéuticas, a los incumplimientos de contratos, los intereses estratégicos, y a un sistema que propicia las ayudas públicas a entidades privadas, pero que después valora más la liberalidad de las transacciones comerciales que las necesidades explícitas de la población.

Noticias relacionadas

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

"Es difícil explicar a nuestros ciudadanos que las vacunas europeas se exportan mientras que ellos se quedan sin suministros". Lo dijo Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión, y ciertamente es muy difícil de justificar. El problema de fondo, sin embargo, no son las vacunas, sino la propia credibilidad de la UE, que había asumido con entereza el mando de la crisis con el afán de demostrar que, efectivamente, era una "unión". La alarmante carencia de criterio único y de operatividad es un lastre que viene de lejos (¡de siempre!), pero que ahora pesa más que nunca.