Los Globos de Oro

El terror y las actrices

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El terror y las actrices

Las nominaciones a los Globos de Oro han disparado los interrogantes esperados: ¿Qué sentido tienen hoy los premios? ¿Cuáles han sido las grandes olvidadas? ¿Qué nos deparará la nueva temporada de galas? Sería una pena que esas líneas de conversación eclipsaran un par de nominaciones especialmente interesantes. Son la de Carey Mulligan por la extraordinaria Una joven prometedora, pendiente de estreno en España, y las dos de Anya Taylor-Joy (por la película Emma y la serie Gambito de dama). Básicamente porque esas nominaciones prueban dos cosas evidentes que no se reconocen lo suficiente: el cine de terror es una cantera extraordinaria de actrices y nos está regalando algunas de las mejores interpretaciones femeninas del presente.

Es importante señalarlo porque, por increíble que parezca, en el reconocimiento actoral sigue habiendo cierto bloqueo hacía ese género. A Taylor-Joy, de hecho, estas dos primeras nominaciones a los Globos de Oro no le llegan precisamente por su trabajo en propuestas de terror. Pero su carrera como actriz arranca con La bruja (2015) y se dispara con Múltiple (2016), en las que ofrece dos de sus mejores trabajos. Y, aunque Una joven prometedora es difícil de encasillar, es un filme que sacude y redefine (de forma asombrosa) un subgénero del cine de terror: la rape and revenge (películas de violación y venganza). Lo que hace Mulligan en esa película es extraordinario, y da pie a exponer que muchas de las mejores interpretaciones femeninas de la temporada se encuentran en propuestas de terror.

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Algunas, como la de Mulligan, tienen la suerte de romper el techo de lo específico (y muchas veces minoritario). Pero otras, aun reconocidas en su contexto, no trascienden como deberían. Y es una pena, porque lo que están haciendo algunas actrices en el terror contemporáneo no tienen nada que envidiar a lo que hicieron en el pasado Sissy Spacek, Jamie Lee Curtis o Isabelle Adjani. Es imposible hablar de las mejores interpretaciones femeninas del presente sin pensar en Mulligan en Una joven prometedora, Morfydd Clark en Saint Maud, Andrea Riseborough en Possessor Uncut, Haley Bennett en Swallow, Janelle Monáe en Antebellum o Elizabeth Moss en El hombre invisible