En clave europea

La UE vuelve a suspender en sanidad

La lenta campaña de vacunación de los gobiernos nacionales retrasará la salida de la grave crisis socioeconómica del coronavirus

La Comisión Europea se ve obligada rectificar de urgencia su insuficiente compra inicial de dosis de las únicas vacunas operativas

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Cajas con la vacuna de Pfizer son almacenadas en un depósito en Irxleben, en el este de Alemania.

Cajas con la vacuna de Pfizer son almacenadas en un depósito en Irxleben, en el este de Alemania. / RONNY HARTMANN (AFP)

Los gobiernos de la Unión Europea (UE) y, en menor medida, la Comisión Europea han vuelto a suspender en la gestión sanitaria del coronavirus con el lento arranque de la vacunación y la repetición de los errores de falta de anticipación y previsión, pésima planificación logística, medios insuficientes e improvisación generalizada. Una rápida y masiva vacunación es esencial para superar la grave crisis socioeconómica y las restricciones y confinamientos, máxime ante la aparición de la nueva cepa británica más contagiosa.

Los 12 primeros días de vacunación en la UE están muy por debajo de los objetivos nacionales y las dosis disponibles. Además, los objetivos oficiales, si se alcanzan, requieren mucho más de un año para vacunar a la mitad de la población. Dinamarca es el país más efectivo de la UE y ya ha vacunado al 1,43% de su población, según el centro de datos de la Universidad de Oxford a 8 de enero. Le siguen Italia (0,68%) y Alemania, Estonia y Croacia (0,5%). España, Portugal, Suecia, Polonia y Rumanía han vacunado alrededor del 0,4% de la población, mientras que Francia es el más rezagado, con el 0,07% de la población vacunada, seguida de Bélgica y Holanda (0,09%). Frente a la escasa efectividad de la UE, Israel ya ha vacunado al 19,55% de su población.

En España, sólo se han inyectado el 28% de las dosis disponibles y el porcentaje baja al 20,3% en el caso de Catalunya, según el Ministerio de Sanidad. El Gobierno francés, que sólo ha administrado el 4,5% de sus dosis, contrató a cuatro consultoras privadas -Accenture, McKinsey, Citwell y JLL- para diseñar el plan de vacunación, lo que refleja la incapacidad del Estado de planificar por sí solo algo tan esencial, como critica la oposición.

La Comisión Europea erró en noviembre al declinar la oferta para adquirir un mayor volumen de las dos vacunas que iban a obtener primero la autorización -BioNTech-Pfizer y Moderna-, lo que dejó a la UE sin suficientes dosis para vacunar en los próximos seis meses a la población adulta que lo deseara. Esto ha obligado a la Comisión Europea a rectificar de urgencia el 8 de enero con la compra de hasta 300 millones de dosis adicionales, pero retrasará su distribución a la segunda mitad del 2021.

Problemas a corto y medio plazo

Los contratos adicionales suscritos por la Comisión Europea con AstraZeneca, Sanofi-GSK, Johnson & Johnson y CureVac aseguran un suministro suficiente de vacunas a largo plazo para la UE. Pero el problema se plantea a corto y medio plazo, ya que la autorización de la Agencia Europea del Medicamento para esas vacunas aún está lejos y Sanofi-GSK ha anunciado que la suya no estará lista hasta finales del 2021.

La Comisión Europea declinó los 500 millones de dosis que le ofreció BioNTech-Pfizer y sólo adquirió 200 millones, según reveló la revista Der Spiegel. Con Moderna, la UE también compró 80 millones de dosis, en lugar de los 300 millones ofrecidos. Al filtrarse la investigación de Der Spiegel, la Comisión Europea añadió el 15 de diciembre una opción de compra de 100 millones de dosis adicionales de BioNTech-Pfizer y de otras 80 millones de Moderna.

Adquisición insuficiente

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Como las vacunas requieren dos inyecciones para ser efectivas, los 280 millones de dosis adquiridas inicialmente sólo permitían vacunar a 140 de los 448 millones de habitantes de la UE, lo que equivale al 31% de la población, muy lejos del 70% requerido para alcanzar la inmunidad colectiva. Descontando el alto porcentaje de población europea reticente a vacunarse, la UE necesita un mínimo de 550 millones de dosis para vacunar a los adultos que lo desean, calcula J. Scott Marcus del think tank Bruegel. La cifra puede crecer rápidamente si aumenta la confianza en las vacunas o si el temor por el disparo de los contagios vence las reticencias. Los 520 millones de dosis que la Comisión Europea rechazó en noviembre habrían garantizado desde el principio la vacunación de la totalidad de la población adulta de la UE.

Esa insuficiente adquisición inicial por parte de la Comisión Europea de las únicas vacunas de momento operativas fue criticada tanto por el vicecanciller alemán y ministro de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz, como por el líder de los democristianos bávaros (CSU), Markus Söder. La cuestión ha abierto una brecha en el Gobierno de coalición alemán, al criticar Scholz que el ministro de Sanidad, el democristiano Jens Spahn, no hubiera adquirido para Alemania esas dosis. Para disponer de más vacunas, Alemania abrirá en febrero un centro de producción de BioNTech-Pfizer en Marburg (Hesse).