Opinión

El 'Cholo' patina

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Diego Simeone, técnico del Atlético.

Diego Simeone, técnico del Atlético. / JUAN MEDINA (REUTERS)

Pienso en el 'Cholo' y lo veo agitando los brazos hacia arriba mirando a su afición, levantando a su grada, manejando a la orquesta que hace meses no puede ocupar su grada del Wanda Metropolitano por la pandemia del covid. Con la misma maestría que lidera a su público, lanza mensajes en momentos puntuales desde la sala de prensa. Lo hizo en Milán, cuando acababa de pasar por la dolorosa piedra blanca por segunda vez consecutiva, "es momento de pensar" dijo Simeone, sembrando dudas sobre su continuidad en el Atlético. 

Aquello cayó como una bomba, pesando casi más que la propia derrota. Para algunos en ese momento su entrenador se les cayó del pedestal, no por el planteamiento y los cambios aquella tarde, sino por darles el golpe de gracia con esas palabras. Hasta Miguel Ángel Gil tuvo que intervenir.

Ha llovido mucho después de aquello, dos renovaciones, y una tercera que llegará en poco tiempo porque Simeone termina en 2022. Y él tiene las llaves, lo sabe bien. Por eso dijo lo que dijo tras caer eliminado ante un 2B como el Cornellà en Copa del Rey a las primeras de cambio. ”Habrá que buscar soluciones si es que estamos aquí el año que viene” soltó en el mismo césped. Menuda larga cambiada tras un batacazo de los que también lucen en su extraordinario currículo rojiblanco.

Con el aficionado no se juega

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¿Alguien se imagina al Atlético de Madrid, líder de la Liga, haciéndose el remolón para renovar al Cholo? Yo no. Simeone es el tercer entrenador mejor pagado del planeta, con un contrato de 15 millones de euros, tras José Mourinho y Pep Guardiola que gana 23. Es probable que alcance al portugués, sobre todo si su renovación se cierra con la Liga en el bolsillo. 

Se lo habrá ganado a pulso, como el respeto absoluto a su parcela del que goza en el club, que le ha permitido hacer y deshacer, rodearse y deshacerse de quién ha considerado conveniente. Ni una crítica ni un debate. Por eso, mensajes como el del miércoles no están a la altura de su categoría como entrenador. Con el aficionado no se juega, y menos ahora que está en casa.