Apunte

Pasqual Maragall

El que fuera líder del PSC ¿estaría hoy más cerca de socialistas o de republicanos? ¿De su hermano Ernest o pongamos de Salvador Illa?

Se lee en minutos
Pasqual Maragall, cuatro días antes de la inauguración de los JJOO de 1992.

Pasqual Maragall, cuatro días antes de la inauguración de los JJOO de 1992. / ARCHIVO

Si Pasqual estuviera en condiciones de pronunciarse resolvería el entuerto. ¿Estaría hoy más cerca de socialistas o de republicanos? ¿De su hermano Ernest o pongamos de Salvador Illa? Viene el asunto a colación precisamente porque han asacado a relucir su nombre en esta inacabable campaña pandémica.

Más allá de toda duda razonable, Pasqual Maragall es (junto a republicanos) el artífice del Estatut de 2005, un texto de claros tintes soberanistas que puso a Zapatero en un aprieto, luego que este hubiera pronunciado el archifamoso "apoyaré" el Estatut del Parlament. 

Pasqual, acompañado de su sempiterna compañera, Diana Garrigosa, quiso asistir al acto central de la campaña electoral de las elecciones europeas de 2014. Las primeras que ganaron republicanos y el inicio de la refriega por la hegemonía. Desde ese día la principal artimaña electoral de CDC fue la apelación a la ‘lista única’.

Su hermano, Ernest, era el número dos de la candidatura, entonces como miembro de Més, luego de romper el carnet del PSC. Como también hiciera Diana Garrigosa. Hoy, Ernest es un destacado militante republicano. Querido y muy valorado entre la militancia. Se ha ganado el respeto a pulso. No solo por lo que representa. Sobre todo por el compromiso que exhibe. 

Ernest, además, logró otro hito para los republicanos. Ganar las elecciones en la capital de Catalunya. El PSC desbarató la victoria republicana tejiendo una investidura para Ada Colau con el voto del partido de los ‘fondos black’. A esos votos debe Colau la alcaldía.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Te puede interesar

Y ahí sí me atrevo a mojarme. ¿Qué pensaría Pasqual de ese cordón sanitario para impedir que Ernest fuera alcalde de Barcelona y que los republicanos estuvieran en el Gobierno? Es más que obvio. Sobra toda elucubración. No hubiera roto de nuevo el carnet, porque ya lo hizo antes. "El alzhéimer borra la memoria, no los sentimientos," dijo en su día Pasqual.

Olvídense de toda instrumentalización y rindamos el debido reconocimiento a una figura que se ha ganado, por derecho propio, ser patrimonio de Catalunya.