Frente al covid-19

Empezar el año volando y el efecto ‘lipstick’

Hagamos caso a los psicólogos cuando dicen que la alegría es saludable y previene enfermedades

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Una mujer pintándose los labios.

Una mujer pintándose los labios.

Las ráfagas de viento dentro del túnel transparente pueden llegar a 300 kilómetros por hora; y vuelas, claro que vuelas. Le añades un poco de osadía y, suspendida y en movimiento, el flujo continuo de aire vertical en espiral –‘twister’–, te eleva unos 15 metros más, para vivir después la sensación adrenalínica de caída libre. En lo alto recordé que en otros tiempos tenía pánico a las alturas y vértigo al vacío bajo mis pies. Me reí. Me reí de la pandemia y de todo.

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Empezar 2021 volando podría considerarse un ‘efecto lipstick’ más, consecuencia de la crisis del covid-19, que lleva camino de perdurar demasiado, con más o menos limitaciones de libertad, mutaciones del virus y vacunas.

Durante la segunda guerra mundial, en plenos años 40, triunfó la barra de labios. Las mujeres se maquillaban con un ‘rouge’ de pasión que las hacía sentirse más atractivas y seductoras, a la vez que animaba el espíritu de sus admiradores. Se quería contrarrestar así la tristeza y la percepción de escasez. El propio primer ministro británico, Winston Churchill, decidió que la barra de labios era un producto de primera necesidad. No era por frivolidad, quería levantar la moral de la ciudadanía. ‘Beauty is your duty’ (Tu deber es la belleza) se convirtió en lema y ejercicio de patriotismo.

En tiempos de crisis, los consumidores dejan de comprar productos caros y de lujo; pero están decididos a regalarse pequeños productos y servicios accesorios, asumibles económicamente, que alimenten su autoestima y les hagan experimentar sensaciones de placer.

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Bajo la máscara, es difícil que el ‘rouge’ de labios triunfe. Y aunque el maquillaje de ojos está en auge, no parece que ningún producto cosmético acapare el triunfo: estamos encerrados muchas horas en casa. ¿Acaso el visionado de series? ¿O las tabletas de chocolate negro amargo?

Llegan nuevas restricciones y hace frío en el corazón. Hagamos caso a los psicólogos: la alegría es saludable y previene enfermedades. Escuchen su deseo, dense gustitos a menudo y, si les preguntan, sonrían. Se tratará simplemente del ‘efecto lipstick’.