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La UB no necesita ser repensada, más bien respetada

Cuando la universidad pierde su autonomía y se pone en manos ajenas que tienen otros intereses no universitarios, está vendiendo su alma por un plato de lentejas.

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Imagen del edificio de la Universitat de Barcelona en la plaza de la Universitat.

Imagen del edificio de la Universitat de Barcelona en la plaza de la Universitat. / JAVIER CARBAJAL

La Universitat de Barcelona decidirá en las próximas horas quién será su nuevo rector y equipo rectoral. Durante toda la campaña hemos podido presentar nuestro programa a todos los colectivos de nuestra universidad, un programa que está organizado en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que contempla todo lo que hemos hecho durante los últimos cuatro años, y por supuesto, lo que queremos hacer en adelante si la comunidad universitaria nos apoya. Es un programa realista y optimista, lleno de acciones concretas que queremos realizar.

Dicho esto, me gustaría destacar cinco puntos esenciales que defendemos para el futuro de nuestra universidad. Los tenemos demasiado claros, no debemos repensar, más bien respetar. El primero es el de la autonomía universitaria. Las universidades son, per se, instituciones autónomas, es así como pueden conseguir sus propósitos y, por cierto, como mejor pueden servir a la sociedad. Cuando la universidad pierde su autonomía y se pone en manos ajenas que tienen otros intereses no universitarios, está vendiendo su alma por un plato de lentejas. El segundo aspecto es la apuesta firme por las y los estudiantes. Lo hemos demostrado durante cuatro años, especialmente durante la pandemia que estamos sufriendo, con más becas, ordenadores portátiles, conectividad a internet y otras acciones. Siempre hemos apostado por que ningún estudiante se quede atrás, ahora más que nunca. Y sobre todo, somos unos defensores convencidos de la formación universitaria presencial. Volveremos a nuestros campus tan pronto como las autoridades sanitarias nos lo permitan, mañana mismo si fuera posible.

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El tercer aspecto es el de la igualdad entre mujeres y hombres. Hemos luchado por este tema que tanto nos preocupa y lo continuaremos haciendo sin descanso. Aprobamos el Tercer Plan de Igualdad de nuestra universidad y lo haremos efectivo para que la lucha por la igualdad sea una realidad de una vez por todas. El cuarto aspecto es el de la modernización. Hemos puesto en marcha un montón de acciones que han modernizado nuestra universidad, basta pensar en cómo estábamos hace cuatro años y cómo estamos ahora. Y lo seguiremos haciendo, tenemos muchos proyectos iniciados y sobre la mesa para que la modernización de la UB no descanse nunca. Y el último aspecto: la internacionalización. Tenemos la mirada puesta en Europa y en el mundo en general. Hemos hecho nuestro el mensaje que nos dejó el rector Bricall y apostamos por él. El futuro de la UB está al contexto internacional, entre las mejores universidades del mundo desde el punto de vista de la docencia, la investigación y la transferencia del conocimiento.

Ahora no nos podemos parar a repensar evidencias que, si algo necesitan, es ser respetadas, y además, somos un equipo que repensamos conforme trabajamos, que cuando caminamos no dejamos de pensar en una mejor Universitat de Barcelona.