CENSURA EN LA RED SOCIAL

Querido Instagram

Mientras en el mundo se libra una batalla para que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres, en Instagram nos pisan día sí y día también

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La imagen de la discordia que Nuria Roca publicó en su Instagram el pasado domingo.

La imagen de la discordia que Nuria Roca publicó en su Instagram el pasado domingo. / INSTAGRAM

El mundo avanza, pero Instagram, una de las redes sociales más influyentes del momento, viaja atrás en el tiempo. Y no es un problema banal. Muchos jóvenes ya solo buscan inspiración y se educan a través de las redes sociales. Es importante el mensaje que estas nos dan. Y no hablo solo del post que podemos hacer o dejar de hacer, hablo también de lo que se nos permite mostrar.

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Mientras en el mundo se libra una batalla para que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres, en Instagram nos pisan día sí y día también. ¿Se acuerdan de aquello de no dejarnos enseñar los pezones femeninos? Pues, aunque existan guerreras como la fotógrafa Sandra Torralba, autora del proyecto #queridoinstagram y defensora incansable del #freethenipple, aunque existan mujeres valientes como ella, que cada vez que su cuenta es censurada, se levanta y abre otra. De nada sirve porque Instagram no escucha. El 20 de diciembre entran en vigor las nuevas normas comunitarias y lejos de rectificar, dan escalofríos.

Prohibido tapar pezones

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Por lo visto, ahora no solo está prohibido enseñar un pezón femenino, sino que también está prohibido taparlo con tu propia mano o con cualquier parte de tu cuerpo. Luego, están prohibidos fetiches sexuales que puedan producir la muerte, el canibalismo y la menstruación. Aquí es donde a mí y a Sandra Torralba nos explota la cabeza. ¿La menstruación al mismo nivel que el canibalismo? ¿Estamos locos? La primera reacción es la de huir. ¿Pero sabéis que? No nos da la gana. Siempre lo solucionamos todo igual. ¿Que no me dejan hacer ‘topless’ en la piscina comunitaria de mis padres? Pues me voy a la playa. ¿Que no me dejan mostrar mis pezones en Instagram? Pues me voy a Twitter. Pues no. Basta ya. Hasta aquí.

Una de las censuras más graves que ha sufrido Sandra Torralba fue en el Día Mundial del Cáncer de Mama. Publicó una foto de una mujer con un pecho mutilado y le eliminaron la foto, porque en ella salía también el otro pecho entero. Así nos quieren. Censuradas, mutiladas e invisibles. Pues desde aquí, digo que no. ¡Que ya está bien! Que no se trata de enseñar mis pechos. Se trata de que si los hombres pueden, yo también. Que no soy inferior. Que no podemos permitir esta desigualdad en pleno siglo XXI. Siempre que hay un privilegio masculino, automáticamente hay una opresión femenina. Por eso no nos vamos de Instagram. Porque somos unas guerreras y nos quedamos aquí a pelear.