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Barcelona más allá del covid

Hay un horizonte más allá de la pandemia y la ciudad no solo debe afrontar la emergencia, sino abordar los retos de futuro

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Vista aérea del Eixample.

Vista aérea del Eixample. / AJUNTAMENT DE BCN

Estamos a pocos días de cerrar un año histórico, en el que el mundo se paró por completo por culpa de un virus que ha cambiado nuestras vidas. Las noticias sobre la vacunación nos dan esperanza, recordando que la salud es un derecho a proteger además de una salvaguarda para la economía.

Pero 2020, si bien ha estado marcado por la pandemia, también ha sido un año de logros importantes para Barcelona.

Hemos puesto en marcha la ampliación de 1.000 nuevas plazas de la Guardia Urbana, atacando uno de los principales problemas de la ciudadanía. Con ello reforzamos la seguridad en Ciutat Vella, donde anunciamos una nueva comisaría, y también en los barrios donde más se necesite, garantizando la convivencia y protegiendo derechos y libertades.

También ha sido un año de grandes acuerdos entre instituciones de todo color político, en un momento en que la realidad parece mantenernos en la retórica del conflicto: con la Generalitat hemos llegado a un acuerdo sobre educación infantil y con el Gobierno del Estado, uno de los principales aliados de la ciudad, hemos cerrado acuerdos por 72 millones en vivienda y de 20 millones para la capitalidad cultural de Barcelona. Esta era una larga reivindicación por la que hemos trabajado mucho hasta encontrar un interlocutor sensible con nuestras instituciones culturales. No puede haber vocación de co-capitalidad sin compromiso traducido en recursos.

Empleo de calidad

Hemos seguido preparando la economía del futuro, apuntalando sectores de valor añadido que garanticen empleo de calidad. Por eso el ayuntamiento ha regresado a los fondos de inversión para apoyar el ecosistema digital con 10 millones de euros, y hemos cerrado un preacuerdo con el Consorcio de la Zona Franca y el ministro José Luis Ábalos para convertir la sede de Correos de Via Laietana en un ‘hub’ digital, iniciando un proceso de re-economización del centro que atraiga hasta 1.500 puestos de trabajo.

También se ha iniciado el trámite para impulsar el 22@ en los próximos años, movilizando un millón y medio de metros cuadrados para nueva actividad económica y ampliando el parque de vivienda. Además, muy pronto se añadirá la Oficina 22@, una ventanilla única para los trámites económicos y urbanísticos en la zona.

Entre las grandes transformaciones hemos iniciado la reforma del Port Olímpic, recuperando un espacio para la ciudadanía y terminando con un ocio nocturno que se convirtió en símbolo de degradación.

Apoyo al comercio

Respecto al comercio local, tan afectado por los cierres de actividad, el ayuntamiento ha destinado 30 millones en ayudas, financiación y subvenciones para apoyar a autónomos, restauradores o pymes. Más de 3.100 terrazas han sido instaladas o ampliadas, en una actuación de emergencia para la que mejoraremos la estética, y hemos lanzado una apuesta por la digitalización comercial con un ‘marketplace’ de los mercados municipales y para el comercio local, apoyándoles frente a las grandes plataformas.

También la ciudadanía se ha reencontrado con su comercio de proximidad. Estamos impulsando un nuevo modelo de Navidad, conjuntamente con las entidades comerciales, con más iluminación y actividades culturales en el centro y los barrios. Un mensaje dirigido también al visitante internacional, preparándonos para la reactivación global mediante acciones de promoción que nos permitan seguir atrayendo turismo de calidad.

Acuerdos transversales

Todo esto, de la mano de la sociedad civil, ha sido posible gracias a acuerdos transversales con la oposición, con quienes llegamos a un gran pacto de ciudad y también sobre la modificación de las cuentas de 2020, lo que ha permitido inyectar recursos donde más falta hacía.

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Tenemos la posibilidad de seguir demostrando que es posible lograr acuerdos para afrontar los retos sociales, económicos y ambientales de los próximos años. Para ello son necesarios unos presupuestos expansivos que aporten estabilidad, y por eso tiendo de nuevo la mano a los grupos políticos para lograr un acuerdo amplio al servicio de Barcelona.

Hay un horizonte más allá del covid-19 y Barcelona no solo debe afrontar la emergencia, sino que debe abordar los retos de futuro para seguir siendo una capital vibrante y de oportunidades, con un papel principal en el concierto de las grandes ciudades del mundo.