ANÁLISIS

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La imagen de Paolo Rossi, este jueves, en el homenaje en el partido de la Europa League, entre la Fiorentina y el Slavia de Praga.

La imagen de Paolo Rossi, este jueves, en el homenaje en el partido de la Europa League, entre la Fiorentina y el Slavia de Praga. / EFE / CLAUDIO GIOVANNINI

Nunca olvidaré sus brazos y su sonrisa inocente levantando la copa del mundo en el Santiago Bernabéu aquel 11 de julio del 82. Paolo Rossi, el goleador toscano de aspecto frágil que debutó en Argentina 78 pero se coronó en el Mundial 82, cuando Italia empezó empatando todos los partidos de la primera fase, para explotar después en el partido frente a Brasil que se jugó en Sarrià. Difícil olvidar el triplete del 'bambino' frente a la gran favorita, la 'canarinha' de SócratesZico y Falçao que acabó apeada por 'Pablito'

Para entender la magnitud de la hazaña hay que recordar que el delantero llegó al Mundial después de cumplir una sanción de dos años por un asunto de apuestas que nunca estuvo demasiado claro. Él siempre se declaró inocente. Un cazagoles sin jugar durante 24 meses en año de Mundial era catastrófico. Pero Enzo Bearzot apostó por él contra viento y marea pese a haber jugado aquel año solo tres partidos con la Juve. Acabó siendo pichichi del Mundial y Balón de Oro ese año. Y todo eso sin marcar un gol en la primera fase. Le bastaron tres partidos. Un goleador con un instinto descomunal.

Los recuerdos de una final

Más allá de la vivencia personal de estar en el Bernabéu aquel 11 de julio del 82, aquella final con Paolo Rossi marcando uno de los tres goles con los que Italia se impuso a la Alemania de Rummenigge ,estará siempre en mi memoria. Adornada por los saltos del presidente de la República, Sandro Pertini en el palco del Bernabéu mientras caían los goles de la 'azzurra'.  Para entonces Paolo ya era 'Pablito', bautizado por un periodista italiano al marcar para Italia en el Mundial de Argentina.

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Una generación de italianos creció con la música de Antonello Venditti, y con uno de sus éxitos que los 'tifosi' hicieron suyo “ 'Paolo Rossi era un ragazzo come noi'”. ( Paolo Rossi era un chico como nosotros) Pocos saben que ese Paolo Rossi no era en realidad el futbolista, sino un 'ragazzo' homónimo que murió en una refriega entre estudiantes y policía en el 66. 

La canción era sobre alumnos de un instituto romano. Hoy, con la desaparición del gran Paolo Rossi, la adolescencia de una generación de 'tifosi', ha terminado para siempre.