Historiadores contra politólogos

Ganó Lichtman, perdió Ohio

Con demasiada frecuencia la llamada política de las emociones ignora que la ley de la gravedad existe y las clases y el conflicto social también

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Votación en Detroit.

Votación en Detroit. / AFP / JEFF KOWALSKY

La exitosa película 'Atrapado en el tiempo' (1993), protagonizada por Bill Murray, popularizó el día de la marmota, el 2 de febrero, en un pequeño pueblo de Pensilvania. Según la creencia, si al salir de la madriguera la marmota no ve su sombra por estar nublado, echará a correr, lo cual significa que el invierno terminará pronto. Por el contrario, si la marmota ve su sombra proyectada por el sol y se mete de nuevo en la madriguera, ello significa que el invierno durará seis semanas más. A pesar que los estudios indican un error de predicción del 60%, para muchos es un método infalible. También muchos de nosotros nos fiamos más del refranero que de la meteorología y cambiamos, precisamente el 2 de febrero, el animal por el santoral:' Si la Candelera plora, l’hivern és fora. Si la Candelera riu, l’hivern és viu'.

Los estadounidenses también tienen su oráculo electoral, que ha vuelto acertar el presidente electo con tres meses de antelación. No se trata de una pitonisa, de una supercomputadora o de un algoritmo, sino de un reputado profesor de historia, doctorado por Harvard, con un método publicitado en diversos libros, 'The Keys To The White House' (Las llaves de la Casa Blanca) fue un auténtico best seller en 1996.

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Allan Lichtman maridó la ciencia histórica con la geología y aplicó el método de un colega ruso que predecía los terremotos a las elecciones presidenciales de su país. Desde las elecciones de 1984 no ha fallado ni una sola vez. Bueno, en el año 2000 predijo la victoria de Al Gore y ganó George W. Bush por los famosos 537 votos de Florida. No obstante, el propio Litchman publicó un informe al año siguiente en el que, con el recuento final que paró el Tribunal Supremo, otorgaba la victoria a Gore.

El método del profesor Litchman se basa más en el análisis de la gestión del partido que ostenta la Casa Blanca que en la tarea de la oposición y contempla 13 parámetros referidos a diferentes ámbitos como la política, la economía, el malestar social o el carisma de los candidatos. Del primero destaca el resultado de las elecciones legislativas de mitad de mandato, si el candidato busca la reelección o bien si hay unas reñidas elecciones primarias, y si no hay un tercer candidato significativo fuera del bipartidismo. Respecto a este último parámetro, cabe recordar, que la victoria de Bill Clinton en 1992 se vio favorecida por la candidatura del multimillonario tejano Ross Perot, que obtuvo el 19% de los votos populares.

A pesar de su acierto, sus críticos indican el subjetivismo de los dos parámetros referidos al carisma de los candidatos. En estas elecciones, por ejemplo, la atribución de falta de carisma de Donald Trump era la sexta y decisiva llave que otorgaba la Casa Blanca a Joe Biden. Ante quienes señalaban la arbitrariedad de su decisión, Litchman intentaba explicar la diferencia entre una persona dotada de carisma, capaz de convencer a personas que piensan diferente, de un predicador o 'showman', que solo genera simpatías entre sus votantes más fieles.

El profesor mira en el retrovisor de la historia, sondea las corrientes profundas de las culturas políticas y no cree que las campañas electorales modifiquen el resultado. Así mismo, piensa que la mayoría de los análisis demoscópicos y de sondeos electorales producen más ruido que nueces. En 2016, contra todos los pronósticos, no dudó en vaticinar la derrota de Hillary Clinton. Con demasiada frecuencia la llamada política de las emociones ignora que la ley de la gravedad existe y las clases y el conflicto social también. En Ohio, Trump ha obtenido una diferencia de 8 puntos a Biden mandando a la papelera de la historia electoral el Estado modelo de los politólogos.

Litchman subraya la importancia de garantizar el derecho de voto, tal como ha hecho la dirigente demócrata Stracey Abrams en Georgia, ayudando a las personas a superar las trabas que los diversos estados ponen para poderse registrar como votante. Y también los cambios demográficos, como los movimientos migratorios provocados por las parejas jóvenes de otros estados y de los migrantes latinos a las ciudades metropolitanas del sur.

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