Editorial

El termómetro económico del Black Friday

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Cartel publicitario del Black Friday en Sevilla

Cartel publicitario del Black Friday en Sevilla / EUROPA PRESS / MARIA JOSE LOPEZ

Si hay un día del año en que puede comprobarse la pujanza del comercio 'on line', ese es el Black Friday, jornada de descuentos que marca el inicio de las compras navideñas. En sentido estricto, será el próximo viernes, aunque muchas promociones se han avanzado. La situación de pandemia, las restricciones a la movilidad y el cierre de algunas actividades han aupado las compras por internet, afianzando una tendencia que ya iba al alza antes del covid-19.

El pequeño comercio tradicional mira con recelo esta lucha desigual en la que compite con gigantes. Sus sospechas no son infundadas: al mismo tiempo que las ventas del comercio electrónico –controlado por unas pocas plataformas– suben, bajan las del 'retail'. En una época en que muchos hogares sufren una pérdida de ingresos, sumado a la incertidumbre de cómo será la Navidad, el Black Friday servirá de termómetro del consumo en el cuarto trimestre del año, vital para el comercio. Esta semana y las venideras determinarán que muchos negocios puedan seguir subiendo la persiana el 2021. Los gobiernos deben disponer las suficientes ayudas para mantener vivo el tejido comercial, pero el consumidor también tiene la palabra.