01 dic 2020

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al contado

Cartel que anuncia la venta o traspaso en la persiana de una cafetería de Madrid.

EUROPA PRESS (ÓSCAR J. BARROSO)

La deuda no ayuda mucho

Agustí Sala

La situación actual de muchas pymes requiere más apoyo inmediato sin contrapartidas que crédito que hay que devolver, por barato que sea

Para quienes no lo tienen del todo claro: la deuda no es ayuda. Puede parecerlo, pero no lo es, pues más temprano que tarde, se convierte en una losa. Acudamos al diccionario de la Real Academia Española. Deuda: "Obligación que alguien tiene de pagar, satisfacer o reintegrar a otra persona algo, por lo común dinero". Y ayuda: "acción y efecto de ayudar" que, a su vez, significa: "prestar cooperación, auxiliar o socorrer".

La diferencia básica es que la primera acción requiere devolver el dinero o los recursos y la segunda, no. En una crisis como la que estamos viviendo, con muchos negocios que han tenido que cerrar, no por precaución, que también, si no por mandato legal, es evidente que tiene lógica la ayuda. La asfixia financiera de muchas pymes y autónomos no tiene nada que ver con que hayan gestionado bien o mal el negocio, como en otras crisis, sino con un virus que ha generado una debacle con pocos precedentes.

Todo ello no significa que las líneas de crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO) avaladas por el Estado no sean una buena herramienta. Lo están siendo y lo han sido, especialmente para solventar cuestiones coyunturales como la falta de liquidez para atender gastos inmediatos a corto plazo con unas cajas vacías. 

Pero el problema no es este sino la segunda derivada que se puede producir, la solvencia, es decir, cuando una problemática coyuntural (liquidez) se convierte en estructural, haciendo que la empresa caiga en una situación en la que, en ningún caso, puede atender a sus gastos. En este escenario, una enfermedad leve, que se podría curar con un tratamiento rápido, se convierte en una dolencia grave e incluso incurable.

Eso es lo que hay que evitar. Y ¿cómo hacerlo si no se puede ingresar ni un solo euro con el negocio? Dejando abrir, aunque sea con limitaciones, como empezará a pasar en Catalunya a partir del próximo lunes, tras los rifirrafes lamentables entre los socios del Govern, o inyectando recursos en la cuenta de resultados sin contrapartida a cambio.

El Gobierno ha desplegado muchas medidas para paliar los efectos de la crisis, pero va con retraso en cuanto al apoyo a la solvencia empresarialLo tiene previsto, pero ya debería ponerse en marcha porque corre prisa. 

La consecuencia de no inyectar recursos directamente a las pymes, que constituyen la mayor parte del tejido productivo, serán cierres, quiebras y más paro que, a su vez, disparan el gasto público. En este caso sí que resulta mejor el remedio que la enfermedad. Ayuda más que deuda, por barata que sea; porque esta última, en el mejor de los casos, solo tapa o aplaza un problema que al final acabaremos pagando y seguramente más caro.