30 nov 2020

Ir a contenido

IDEAS

Sacha Baron Cohen.

AP

Borat 2, un expediente X

Desirée de Fez

‘Borat: Subsequent Moviefilm’ me dejó del revés. Sentí que estaba ante un auténtico expediente X. El descuadre vino en parte porque me pilló con la guardia baja al no esperármela: me enteré a la vez de su existencia y de que podía verla. También por mis pocas esperanzas en la comedia actual (hablo exclusivamente de películas). Pero fue, sobre todo, porque no podía concebir que una película así existiera en el 2020. La mirara como la mirara, me parecía rarísima, difícil de asumir en estos tiempos. Su existencia me resultaba sobrenatural. Conocía la película que la precede y otras propuestas de Sacha Baron Cohen en la misma dirección. Pero, hasta pudiendo estar de acuerdo en que ‘Borat’ (2006) es mejor, más redonda como comedia, la existencia de esta continuación tardía (14 años después, estrenada en Amazon Prime Video casi por sorpresa) me parece infinitamente más interesante y un auténtico fenómeno.

En tiempos de corrección, control de riesgo y autocensura, la existencia de 'Borat: Subsequent Moviefilm' es digna de estudio

Sentí de inmediato el impulso de saberlo todo: cómo se hizo, cómo se produjo, si se rodó realmente en confinamiento, por qué Amazon decidió distribuirla, qué había en ella de simulación y de realidad, cuántas demandas le han caído y cuántas van a caerle, cómo es posible que la escena con Rudy Giuliani, asquerosa y atroz, no haya hecho aún más ruido… Llevo días leyendo todo lo que pillo sobre el tema, pero de cara a esta columna no me interesaba tanto soltar las respuestas como plantear lo absolutamente asombrosa que me resulta la existencia de una película como ‘Borat: Subsequent Moviefilm’, sobre todo porque no es una propuesta minoritaria (recordemos que está en Amazon), en un momento en el que hacer comedia se ha convertido en deporte de riesgo. Es más que una película canalla e incorrecta. En tiempos de corrección, autocensura y control de riesgos ya desde las primeras etapas del proceso creativo, que Sacha Baron Cohen se marque ‘Borat: Subsequent Moviefilm’, metiéndose en los jardines que se mete, sin sombra de miedo, aferrándose a lo loco a la violencia para intensificar su sátira, me parece digno de estudio. ¿Que ya lo había hecho hace 14 años? Igual sí. Pero hace 14 años ni el mundo ni el humor eran lo que son ahora.