01 dic 2020

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AL CONTRATAQUE

La ’consellera’ de Salut, Alba Vergès, y el ’president’ en funciones, Pere Aragonès, el 18 de octubre en Palamós.

ACN / GERARD VILÀ

Falsas confianzas

Xavier Sardà

Los miembros del Govern están acostumbrados a que todo lo que hacen se califique como "un referente europeo" y a que los periodistas los protejan

Poco a poco vamos siendo conscientes del efecto que los proyectos identitarios tienen en las sociedades. El más visible es la división social que también niegan los 'indepes' en Escocia y Quebec. Y otro, que se está viendo con claridad estos días, es la incapacidad de los políticos nacionalistas para responder a las críticas.

En TV-3, esta semana le preguntaron a la 'consellera' de Salut, Alba Vergés, por las declaraciones del día anterior del epidemiólogo Oriol Mitjà en Catalunya Ràdio. Mitjà explicó que la pura inoperancia de la Generalitat retrasó 14 días que se tuviera el material apropiado para hacer tests de coronavirus cuando en las residencias estaban muriendo cien ancianos al día. La crítica, tan clara, evidente y lacerante, sorprendió. Pero sorprendió todavía más que la 'consellera' no acudiera preparada y se quedara con cara de póquer. No hay político en el mundo que no hubiera tenido listos lo que se llama en el argot profesional unos 'defensivos' para responder a una alusión tan directa y de tanto impacto mediático hecha el día anterior.

Los miembros del Govern han desarrollado con el tiempo una falsa doble confianza. Por un lado, están acostumbrados a que todo lo que hacen se califique como "un referente europeo". Oriol Junqueras no dudaba en calificar las instalaciones sanitarias que se ponían en funcionamiento durante su mandato como "las mejores del mundo". Y por otro, están acostumbrados a que los periodistas ya les protegerán decidiendo qué toca y qué no toca. Este viernes, el 'Telenotícies' de TV-3, en vez de examinar la gestión de la Generalitat nos intentó convencer de que lo mismo está ocurriendo en toda Europa.

Presumían hace pocas semanas de hacerlo mucho mejor que Madrid. Ahora que la tasa de contagios catalana es más alta, vuelven con el mantra del déficit fiscal. El autobombo de Pere Aragonès cuando anunció que pedía el estado de alarma fue notable, y la ausencia de la 'consellera', todo un símbolo.

Estamos ante una situación sanitaria muy difícil y ante una crisis económica brutal. Se agradecerá mucho la sinceridad y evitar la autopropaganda. Gracias.