26 oct 2020

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Ideas

Ambiente en la jornada inaugural del Festival de Sitges 2020

JOAN CORTADELLAS

Sitges y su edición más importante

Desirée de Fez

Una amiga me preguntó: "¿No te da miedo trabajar en el festival?". Sí, claro, tanto como coger el bus. Y al mismo tiempo, es el año que más ganas tengo de ir

Voy al Festival de Sitges desde que era adolescente. Empecé a cubrirlo como prensa a los 18 años. Y trabajo allí desde hace casi una década. Es parte importantísima de mi vida. Sin ir más lejos, le debo en gran medida mi amor por el cine de terror. Allí he conocido a algunos de mis mejores amigos. Allí vi por primera vez algunas de mis películas favoritas. Allí he descubierto a muchos de mis cineastas preferidos. Allí he tenido discusiones antológicas sobre películas que adoro y sobre otras de las que ya ni me acuerdo. Allí me ha pasado de todo. He tenido disgustos, claro, pero la balanza siempre se inclina hacia lo bueno con diferencia. Este jueves empieza su edición 53 en medio de una pandemia. Uno de los relatos recurrentes del fantástico y del terror, el argumento de tantas películas que hemos pasado en el festival, se ha hecho real. Vaya broma. Qué gracia tiene lo 'meta' cuando tiene gracia, y que poquita gracia tiene cuando no la tiene.

Una amiga me preguntó ayer: “¿No te da miedo trabajar este año en el festival?”. Sí, claro, me da tanto miedo como coger el bus, entrar en el supermercado y subir en ascensor. Casi tanto como dejar a mis hijos cada mañana en el colegio. Pero, al mismo tiempo, es el año que más ganas tengo de Sitges. El que le veo más sentido. El que siento más importante su existencia y el trabajo que hacemos en él el equipo.

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Este año la terrible realidad ha bloqueado la inercia y la ansiedad (no reñidas con la ilusión) con las que, sin darme cuenta, suelo enfrentar el festival. Este año he sentido más importante que nunca pensar bien las películas que hemos seleccionado. Y siento más importante que nunca la conversación in situ sobre el terror y la fantasía contemporáneos (en mesas redondas, encuentros), la puesta en contexto de los filmes programados (en presentaciones y coloquios) y la reflexión sobre un pasado que acabaremos perdiendo si no volvemos a él de vez en cuando (en las acciones en torno a 'El gabinete del Dr. Caligari', imagen de esta edición). Puede sonar a consuelo, pero no lo es. Sitges empieza mañana y es su edición más importante en mucho tiempo.