26 oct 2020

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La cultura en pandemia

Carteles en el cine Verdi de Barcelona ya en pandemia de coronavirus.

Mónica Serra

Militantes de la vuelta al cine y el deambular

Carol Álvarez

Cine, teatro y música, ficción o realidad interpretada, son esenciales para reactivar nuestra humanidad

Volver al cine tiene algo de heroicidad, de actividad de riesgo, de militancia. Todo en uno. Parapetados tras la mascarilla, a oscuras, absorbidos por la intensidad de las imágenes que se proyectan en la pantalla, durante una hora larga olvidamos la pandemia y nuestras preocupaciones al abrirnos a otras historias. No del todo. La conciencia de peligro planea sobre nuestra vida cada vez que entramos en contacto con objetos y personas. La vuelta al cine ha sido costosa, y otros sectores culturales aún tienen un largo camino de espinas por delante antes de recuperar algo parecido a un negocio. Cine, teatro, música. Ventanas a otros mundos, ficción o realidad interpretada, son esenciales para reactivar nuestra humanidad - no solo la economía necesita un achuchón. 

Volver a leer también tiene mucho de reconexión con lo que somos, lo que fuimos. El confinamiento queda atrás y con él aquellos días insomnes, de concentración imposible, de angustia. Los lectores volvieron a los libros a medida que las vidas se acompasaban con el estrés nuevo, que aprendíamos todos a convivir con la incertidumbre. Pero algo ha cambiado. La huella del covid ha superado todos los límites y ha penetrado en la ficción: todo libro es susceptible ahora de ser leído con el filtro de esta mirada nueva.

Una de las novedades de este otoño que estrenamos, 'Clima' de Jenny Offill, que publicará Libros del Asteroide, presenta la perplejidad y desconcierto que invaden el día a día de la protagonista, que hace un relato a modo de dietario de su vida en una biblioteca, su relación con su marido y su hijo, con su hermano, sus compañeros de trabajo. Es un libro publicado al borde de la edad pandémica y ya está tan preñado de preocupación ambiental, miedo a los extremismos, desasosiego e impotencia que visto desde la actualidad es demoledor, como si nuestra vida fuera ahora una segunda parte de esa novela.

 "Hay un periodo después de cada desastre en el que la gente deambula intentando averiguar si verdaderamente está viviendo un desastre". Offill insiste en el término, "deambular", "vagar" para referir esta sensación gaseosa que nos invade en tiempos de desasosiego. Deambular por las calles también es un ejercicio de militancia, en estos días.