dar en el blanco

La injusta sentencia contra Glovo

En una conversación con el autor de este artículo, Sacha Michaud, cofundador de la compañía, da su opinión sobre el fallo del Tribunal Supremo sobre los 'riders'

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La injusta sentencia contra Glovo

Estos días hemos visto cómo el Tribunal Supremo se anticipaba a la nueva ley que prepara el Gobierno en contra de la economía de las plataformas. El fallo establece que los 'riders' de Glovo son falsos autónomos y deben estar contratados. Creo que va en contra de la lógica, ya que el sistema utilizado es similar al que emplean otras plataformas de mensajería tradicional como Seur o MRW.

Muchas veces he hecho pedidos de Glovo y me ha llegado un mensajero con la mochila de Deliveroo y viceversa. Los 'riders' que son más eficientes usando varias plataformas se sacaban unos ingresos netos superiores a lo que ahora pagarán las plataformas a los trabajadores contratados. Creo que la sentencia no solo perjudica a las empresas, sino a los consumidores que pagarán más por el transporte y a los comercios locales que,  al encarecerse el coste del envío, y posiblemente aumentar el periodo de entrega, perderá el atractivo que tiene ahora el servicio.

He sido inversor de Glovo y ya hace unos meses que vendí mis participaciones, pero tengo mucho respeto por el gran trabajo que han hecho a sus cofundadores Óscar Pierre y Sacha Michaud, con el que he podido conversar. Y le he preguntado si cree que se trata de una sentencia y una ley politizadas. Él asegura que en Glovo respetan la sentencia, pero que "esta vuelve a poner en evidencia la necesaria regulación del trabajo en plataformas digitales".

Y eso es así, agrega, porque "en ningún caso" acaba con la gran inseguridad jurídica existente, al ser un caso muy específico del 2016. Y por otro lado, porque engrosa de nuevo el debate judicial abierto en Europa, el último por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por un caso similar reconociendo la relación de trabajo autónomo de un profesional con una plataforma. Michaud critica "la velocidad" con la que se ha resuelto este caso, la forma cómo se ha descartado la petición que hicieron de" consultar a Europa" y "la ausencia de diálogo del Ministerio de Trabajo" con el sector y otros agentes como autónomos y asociaciones de 'riders'. Eso, a su juicio, muestra "una clara apuesta" del Gobierno por afrontar la actividad "de una única manera". Por ello sitúa como prioridad "innovar en la concreción de una regulación abierta a todos, social y competitiva".

Al preguntarle sobre los modelos existentes en Europa, Michaud afirma que "Francia y, especialmente Italia, son buenos ejemplos de cómo se pueden aprobar leyes que integren flexibilidad y autonomía con derechos sociales". Y recuerda que hace unas semanas, Italia anunció la firma de un convenio colectivo "consensuado entre la patronal del sector y el sindicato. Este acuerdo otorga a los repartidores autónomos derechos sociales, al mismo tiempo que mantienen todos los beneficios de ser autónomos".

Impacto en el consumo y el futuro del trabajo

Cuando durante la conversación menciono el ruido negativo de su modelo en España, el cofundador de Glovo asegura que "se está utilizando a los medios para generar una opinión del sector que no es cierta". Y recuerda que empresas como la que representa impactan "en el consumo, en la actividad de los restaurantes y comercios, en el nivel de digitalización, en la movilidad y en el futuro del trabajo".

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Y ¿qué hay de los repartidores? Ellos son los protagonistas de la regulación, le comento. Y Michaud asiente a la vez que recomienda "preguntar sobre este debate a los repartidores que nos cruzamos por la calle", a los que, a su juicio, no se les ha pedido la opinión. "Hay una asociación de repartidores que se está alzando como voz única, cuando no lo es y apenas tiene representación. Hace unos meses, otras asociaciones se hartaron, se manifestaron en varias ciudades españolas y alzaron su voz por primera vez. Demandan ser escuchados, tenidos en  cuenta", afirma. Michaud asegura que esta organización ya tiene "más de 1.000 asociados y creciendo", porque cada vez se apuntan más repartidores a estas asociaciones "por el miedo a tener que cambiar su forma de trabajar".

En todo caso, el 'delivery' está cada vez más extendido ¿Cómo le afectará la ley a otros negocios?, le pregunto. Y el cofundador de Glovo lamenta que no se haya pensado "en la hostelería, los comercios de barrio o los supermercados". Y recuerda un informe de Adigital, según el cual "el sector contribuye a generar o mantener más de 15.300 empleos en restauración, comercio minorista y sectores asociados. ¿Alguien ha pensado en ellos si no pueden ofrecer servicio de entrega a domicilio?", se pregunta.