30 oct 2020

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IDEAS

Chimamanda Ngozi Adichie en el CCCB.

ALBERT BERTRAN

Vivir bajo sospecha

Jordi Puntí

Desde hace unos meses, las reivindicaciones del movimiento Black Lives Matter han conseguido una enorme repercusión y han situado en el centro del conflicto a las injusticias que sufren los negros en todo el mundo. Esta apertura mental tan necesaria se detecta desde hace tiempo en la divulgación de la literatura de escritores africanos y afrodescendientes –sobre todo en el mundo anglosajón–. Si el premio Nobel a Toni Morrison, en 1993, fue una semilla solitaria, ahora la obra tan diversa de autores como Marlon James, Chimamanda Ngozi Adichie o Colson Whitehead se traduce entre nosotros y recibe amplio reconocimiento. Es un paso importante, también porque nos permite comprender en qué tradiciones literarias se mueven.

Uno de los referentes de la literatura africana y afrodescendiente es la narrativa 'passing', donde la identidad entra en conflicto con el racismo y las convenciones sociales

Uno de estos referentes particulares es la narrativa conocida como 'passing' –“hacerse pasar”–, donde la identidad entra en conflicto con el racismo y las convenciones sociales. A finales del siglo XIX y buena parte del XX se produjeron muchos casos de personas de piel más clara que, para escapar de la esclavitud y obtener derechos que no tenían como negros, se hacían pasar por blancos. Adoptaban así un rol social que les obligaba a mantener su origen en secreto. Encontramos ese rastro en la novela 'Imitación a la vida' (1933), de Fannie Hurst, más conocida por el filme de Douglas Sirk, en 'Escupiré sobre vuestras tumbas', de Boris Vian, o 'La mancha humana', de Philip Roth.

En 1929, la escritora Nella Larsen ayudó a fijar el término con una novela corta que llevaba ese nombre, 'Passing', y que ahora traduce al catalán la editorial Nexum como 'Fent-se passar' (en castellano está editada como 'Claroscuro', en Contraseña). La obra se fija en la relación de dos amigas de infancia, Irene y Clare, que se distancian y se reencuentran 12 años más tarde. Clare se ha forjado una vida como blanca, con un marido rico y racista, pero la necesidad de reconectar con sus orígenes negros es más fuerte que el riesgo de que se descubra el engaño. “¡Su raza! Lo que la sujetaba y la ahogaba”, escribe Larsen, y este combate que tiende al drama le permite enlazar una reflexión sobre la identidad racial y de clase que nos retorna al presente más actual.