29 nov 2020

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Convención anticuada

La Barbie que Mattel ha dedicado a la pintora mexicana Frida Kahlo.

MATTEL

El día en que depilaron a Frida Kahlo

Maria Rovira

Hay un acuerdo social tan estricto como absurdo según el cual las mujeres no tienen pelo bajo la nariz y, en caso de tenerlo, hay que retirarlo

El 8 de marzo del 2018, Mattel estrenó la línea de Barbies 'Inspiring women', con muñecas que homenajean a mujeres pioneras de la historia de todo el mundo. Una colección llena de compromiso (y ganas de vender) con una lección para las niñas: pueden llegar a ser todo lo que se propongan, siempre y cuando tengan las facciones tan occidentalizadas como sea posible y cuenten con el índice de masa corporal de un anacardo. En esta galería de referentes pasados ​​por el tamiz estético de Barbie, encontramos emblemas como Amelia Earhart, Rosa Parks y Frida Kahlo, entre otros.

Centrémonos en la muñeca de la pintora mexicana: es difícil pensar cómo se habría podido cagarla más en todo lo que representa. Comercializar una Barbie de una célebre militante comunista ya son muchos puntos, pero seguimos sumando: los ojos aclarados, vestimenta (por lo que dicen) inexacta, el entrecejo reducido a insinuación y el bigote totalmente borrado. Por si fuera poco el festival de agravios, la familia de la artista se quejó por esta reproducción sesgada y porque no habían dado ningún tipo de autorización.

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Si ni Frida Kahlo (genio, admirada y ya difunta) tiene derecho a su bigote icónico, sospecho que el resto ya podemos ir esperando. Hay un acuerdo social tan estricto como absurdo según el cual las mujeres no tienen pelo bajo la nariz. En caso de tenerlo, es prioritario retirarlo inmediatamente. Hoy en día, el pelo de las axilas y las piernas tienen una aceptación relativa que el del bigote envidia.

Cuando me apareció, yo hice lo que tocaba: extraerlo de manera obediente y periódica con cera caliente, decolorarlo, arrancarlo con pinzas. Y un buen día lo dejé en paz. Si os soy sincera, no me gusta verlo, pero todavía me gusta menos negarlo. Retirar los pelos a medida que van saliendo es un trabajo invisible que no tiene ningún premio, solo un no castigo. Y cuesta dinero, tiempo, planificación mental y vergüenza.

Las mujeres tenemos pelos, y algunas tienen barba (no pregunte a Mattel sobre este tema, mejor vea el perfil @sombarbarie). El día en que aceptemos esto será el día en que cada una podrá hacer realmente lo que quiera.