30 sep 2020

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Uan práctica doblemente útil

Una empleada recoloca varios libros en las estanterías de la librería Laie de Barcelona, el pasado 21 de julio.

ELISENAD PONS

Hacer inventario mueve el fondo

Isabel Sucunza

La mayoría de las librerías, igual que el resto de las tiendas, acostumbramos a hacer inventario de existencias una vez al año. La cosa consiste en ir pasando todos libros, uno por uno, por el lector de código de barras, con el objetivo de ver qué tenemos y qué no, haciendo así que cuadre lo que realmente hay en la librería con lo que hay según el ordenador.

Esta práctica tiene un objetivo muy pragmático: el de eliminar posibles errores que harían, por ejemplo, que el librero se volviera loco buscando un libro que tendría que estar, según la máquina, pero que en realidad no está. Pero también funciona a un nivel menos material aunque utilísimo: el de refrescar la información que manejamos los empleados de la casa a la hora de recomendar títulos sobre la marcha.

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Cuando alguien pide consejo para elegir un libro, en la cabeza de quien le atiende se activa una especie de motor de búsqueda que funciona, en un primer momento, por eliminación. En casa, las primeras preguntas que solemos hacer cuando alguien nos pide una recomendación, son si en catalán o en castellano, si ficción o ensayo y si actual o clásico, eliminando según la respuesta recibida los libros que no cumplen las características de aquel que busca el cliente.

Como todo pasa muy rápido, el librero tirará de memoria y lo más normal será que los primeros libros que le vengan a la cabeza sean los últimos que ha colocado en las mesas o en los estantes, y teniendo en cuenta que las novedades suelen ser el tipo de libro que más se mueve en una librería, habrá muchas posibilidades de que la mayoría de las recomendaciones también lo sean. Sin embargo, si coincide que entráis en una librería en el momento en el que acaban de inventariar el estoc, tendréis la suerte de encontraros a un librero con títulos en primera fila de la memoria que nunca encontraríais en las mesas de novedades. Aprovechadlo: en los estantes es donde suelen encontrarse las joyas, la buena mandanga, el libro de fondo.