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Reencuentros con Sofia Coppola

Viendo el tráiler de 'On the rocks' recordé algo que había empezado a olvidar: cuando conectas mucho con un cineasta, el recelo y el ruido quedan desactivados. Solo quieres que llegue el día del estreno

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Un fotograma de ’On the rocks’, de Sofia Coppola

Un fotograma de ’On the rocks’, de Sofia Coppola

El miércoles se estrenó el tráiler de 'On the rocks' (2020), lo nuevo de Sofia Coppola, que se estrenará en Apple TV+ y en salas de Estados Unidos (ojalá aquí también) en octubre. Más allá de que me encantara, verlo fue una especie de bálsamo. Al principio pensé que era por algo tan simple como que me alegraba reencontrarme con una de mis directoras favoritas, que era agradable descubrir, en un verano complicado, las primeras imágenes de lo nuevo de una cineasta que no me ha fallado nunca.

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Pero en realidad era una mezcla de eso y de otra cosa. Desde hace un tiempo, llego a las películas con cierta desconfianza, alimentada por la estampida de rumores que hay siempre en torno a ellas incluso antes de que estén hechas. Tiene que ver con cómo especulamos y hablamos ahora sobre lo que está por venir. No todos y no siempre, por supuesto. Pero los cambios brutales en el cine a todos los niveles, tanto industriales como conceptuales (más consciente que nunca del presente, el audiovisual contemporáneo aborda desde ángulos distintos relatos que llevaban años sin ser revisados), traen consigo estrés y desconcierto. Y, al menos a mí, eso a veces genera cierta desconfianza. ¿Se habrá pasado Charlie Kaufman al cine comercial con 'Estoy pensando en dejarlo', su película para Netflix? ¿Qué tipo de coartada tendrá las anunciada revisión de 'Inseparables' (1988)? ¿No es un poco sospechoso el estreno directo en plataformas de películas que eran la gran apuesta de sus distribuidoras?

A veces, cuando finalmente se estrenan esas películas, estoy más pendiente de ver si se cumplen los pronósticos que de disfrutarlas. El tráiler de 'On the Rocks' me sacó de golpe de ese estado de ansiedad porque todo en él me sonaba familiar. Ahí estaban los personajes, la sensibilidad, el ánimo, la estética y los sonidos de las películas de Sofia Coppola. Y se intuía en él un delicado diálogo con sus anteriores 'Lost in translation' (2003) y 'Somewhere' (2010). Y recordé algo que había empezado a olvidar: cuando conectas mucho con un cineasta, el recelo y el ruido quedan desactivados. Solo quieres que llegue el día del estreno.

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